Los/as trabajadores/as y las centrales sindicales que los representan dicen que es absolutamente incomprensible que la filosofía de este "proyecto de ley" del Ejecutivo Canario manifieste de manera tan inequívoca la falta de perspectivas y el más absoluto abandono hacia la conservación de estos ecosistemas únicos en el mundo: un laboratorio de la colonización y evolución de nuestras islas (Timanfaya), una impresionante caldera de erosión poblada con pinar canario (La Caldera de Taburiente), el bosque más antiguo y mejor conservado de Europa (Garajonay) y el pico más alto de España con una fauna y flora únicas en el planeta (El Teide).
Este recorte tan brutal, que hay que añadir al previsto previamente de un 26%, viene a demostrar la falta de sensibilidad y compromiso del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Canarias con sus Parques Nacionales. Si los recortes acaban siendo aprobados afectarían muy especialmente a los servicios básicos de mantenimiento, conservación, vigilancia, información, limpieza y atención al visitante, con lo que prácticamente desaparecerían ya que son realizados, en su mayoría, por personal ajeno a la condición de Empleado Público
Con estos recortes, además de ponerse en peligro la conservación de los Parques Nacionales de Canarias, también afectarán gravemente a la seguridad de los más de 6.000.000 de visitantes anuales, ya que no habrá dinero ni para prevención y extinción de incendios, ni vigilancia e información al visitante que garantice su seguridad. Si los recortes a los Parques no son retirados, el Gobierno de Canarias está asumiendo el riesgo de tener a sus espaldas un número indeterminado de víctimas por ejemplo en la siguiente riada, nevada o gran incendio que afecte a un Parque Nacional, con varios cientos o miles visitantes en su interior sin haber sido informados ni contabilizados correctamente.
Una vez más, este Gobierno, al que se le llena la boca de hablar de lo nuestro, da otra muestra de falta de sensibilidad a la hora de preservar nuestro Patrimonio Natural. La disminución sustancial de la partida destinada a nuestro Parques Nacionales, es un torpedo que nuestro gobierno lanza sobre la línea de flotación de los mismos.
Según las centrales sindicales el Gobierno parece olvidar que de los 14 Parques Nacionales que hay en España, 4 están en Canarias (nuestro Archipiélago representa solamente el 1,5% del territorio nacional). También parece olvidar que los cuatro son también Reserva de la Biosfera, y dos de ellos, el Teide y Garajonay, ostentan además el mayor reconocimiento mundial que un espacio natural puede tener: Patrimonio Mundial por la UNESCO. De hecho, Garajonay fue el primer espacio natural español en ser reconocido como tal.
Sus valores naturales y su estado conservación supone que los Parques Nacional de Canarias sean el principal atractivo turístico para los millones de turistas que visitan el Archipiélago cada año. Sus más de 6.000.000 de visitantes anuales les hace ser el principal motor de nuestra economía. Los recortes pueden suponer su desclasificación como Parques, Reservas y Patrimonio Mundial, y dejarían de ser el reclamo que hoy día son. Las zonas de influencia socioeconómica de los Parques, ya de por sí a menudo con pocas perspectivas económicas, sufrirían especialmente las consecuencias de los recortes.
Los/as trabajadores/as y las centrales sindicales que los representan, lanzan un SOS, por nuestros Parques Nacionales, por el sostenimiento de nuestra riqueza natural y por nuestros puestos de trabajo. No sirve la excusa de la crisis, para abandonar lo que ha supuesto más de 60 años de dedicación y cuidado de nuestros espacios naturales. Los ciclos económicos pasan relativamente de ser malos a buenos y viceversa, pero la preservación de lo nuestro es una obligación que tenemos todos, incluidos nuestros políticos.










