Los ecologistas han subido hasta lo alto de Malpaso en el Hierro; el Garajonay, de La Gomera; el Roque de los Muchachos, en La Palma; el pico del Teide, en Tenerife; el Pico de Las Nieves, en la cumbre de Gran Canaria; el Pico de la Zarza, en Fuerteventura; Las Peñas del Chache, en Lanzarote y y Las Agujas, en La Graciosa; en una altura que osciló entre los 3.718 y los 260 metros.
La asociación ecologista indica en un comunicado que la iniciativa pretende "elevar a lo más alto, el grito de decenas de miles de personas, de cientos de colectivos, de la mayor parte de las dos islas orientales, de sus instituciones, del Gobierno de Canarias y de buena parte de la Comunidad Científica".
"Decimos alto, muy alto, que esto supone un grave riesgo para nuestra economía actual e hipoteca otras posibles salidas mas sostenibles y menos dependiente para nuestro futuro", insiste. Ben Magec alza su voz desde lo más alto, para que lleguen a cada rincón del Archipiélago los mensajes de que "tenemos que caminar por otra senda", y que "tenemos que decidir, entre esos dos millones de personas que viven en esta tierra, qué modelo energético queremos y necesitamos para construir un mañana más sostenible y democrático" en una apuesta por el respeto al territorio "el cual vemos desde la cima de cada isla, admirando la rica biodiversidad que nos habita y a esa gente que hace la aventura de la vida dentro de él".
Asimismo, resalta las cualidades de las Islas para las energías alternativas y valora la "voluntad de la gente" que "grita y lucha, cuando se quieren hacer atropellos, como el de condenar nuestro futuro al piche y la avaricia, y que habla y canta, cuando sentimos la alegría de cada victoria".










