Este cambio viene motivado por el plan de restructuración de unidades que está realizando la Armada española. El plan contempla la concentración de patrulleros del mismo tipo en ciertas unidades para abaratar los gastos de mantenimiento.
Los Patrulleros de Altura ‘Vencedora’ P-79 y ‘Cazadora’ P-78, antiguas Corbetas, tendrán su base en Cartagena, y los Patrulleros de la clase Anaga, ‘Medas’ P-26 y ‘Tagomago’ P-22 a Cádiz y Málaga, respectivamente.
El plan de restructuración contempla también la llegada, al Mando Naval de Canarias, de modernos patrulleros de la primera serie del Programa (BAM) de la Armada en su versión de Patrullero Oceánico, construidos en las instalaciones del Astillero de Navantia en San Fernando (Cádiz).
La concepción del programa BAM es la de unos buques de altas prestaciones, costes de adquisición y mantenimiento reducido, y gran nivel de polivalencia, no sólo en el ámbito militar sino también en el de cooperación en tareas de salvamento, lucha contra la contaminación, evacuación y ayuda humanitaria.