Las concentraciones fueron convocadas por las centrales sindicales en todas las grandes ciudades españolas y han tenido un seguimiento diferenciado en cada una de ellas.
En la capital grancanaria la manifestación partió del Obelisco, frente al campus de Geografía, Historia o Magisterio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), con lemas como: "Gobierno de delincuentes lo sabe la gente" o "Señor Montoro, sí hay dinero, lo que no hay es vergüenza".
En el caso de la capital tinerfeña, el movimiento de protesta emanó de la Plaza Weyler, donde se oyeron --entre otros-- gritos como: "Manos arriba, esto es un atraco".










