Según un comunicado, "la acción se desarrollaba pacíficamente hasta que un empleado de dicha confederación intentó evitar la protesta agrediendo verbal y físicamente a las mujeres que allí protestaban por sus derechos. Al observar lo que ocurría, en la calle un grupo de gente se congregó espontáneamente y comenzó a protestar por el trato que dicho empleado daba a las activistas".
Finalmente la policía desalojó la acción.
"Intersindical Canaria manifiesta su determinación de seguir llevando a distintos escenarios, la protesta contra la Reforma Laboral que desencadenará la Huelga General Popular del 29 de marzo", finaliza.










