"Las bibliotecas municipales están comprometidas por ley a ofrecer un servicio público de calidad a la ciudadanía en el marco de una sociedad cada vez más plural e inclusiva", subrayó Guacimara Medina, quien se comprometió a servir de puente con el Gobierno de Canarias para encauzar con el consenso de los municipios grancanarios la situación a la que están sujetos buena parte de los centros bibliotecarios de la isla, y cuya solución podría empezar a vislumbrarse en la reunión que el próximo día 4 de julio mantendrá en la capital grancanaria el viceconsejero de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Horacio Umpiérrez, con miembros de la Asociación de Bibliotecarios/as y Documentalistas de Canarias.
Los técnicos presentes en el encuentro que tuvo lugar en la Biblioteca Insular lamentaron que la mencionada Ley de la Lectura y de las Bibliotecas de Canarias, siendo una de las más modernas y completas del Estado español, contraste con la patética situación que vive, por ejemplo, el municipio de Ingenio, en el que hace cinco años existían dos bibliotecas y ahora solo cuenta, tras el cierre de ambas, con una sala de estudio para afrontar las demandas de una población de 30 mil habitantes. "Las bibliotecas no son una ocurrencia, son una necesidad", "una habitación con estanterías y libros no es una biblioteca" o "son centros que hay que entenderlos como refugios para la ciudadanía" fueron algunas de las frases pronunciadas por los asistentes a esta reunión, que tendrá continuidad en el mes de octubre y en la que se presentará la propuesta de un avance de documento con demandas y medidas correctoras dirigido al Gobierno de Canarias. Este nuevo encuentro tendrá lugar tras la celebración de la 26º edición del Encuentro de Bibliotecas Municipales de Gran Canaria que este año se desarrolla en Valsequillo.