Zoo-ilógico es una colección de 28 cuadros en la que el artista reflexiona sobre la contradicción entre un mundo natural llamado a la normal convivencia del hombre con los animales y la brutal realidad de la usurpación del planeta sólo por el primero. De esta manera incluso produce sensación de intromisión la llegada del animal a un espacio que naturalmente le correspondería y que ha sido apropiado y desnaturalizado por el hombre. En ninguna de las obras se caricaturiza ni humaniza al animal, sino sólo se intenta provocar la reacción del espectador ante una situación inusual.
El conjunto de las nuevas obras de Fernando Vallejo transporta una denuncia ecológica lúdica, indirecta e irónica, a veces sarcástica, y no exenta de humor. Pero no por ello menos crítica. Todas las situaciones que propone el artista se desarrollan con aparente tranquilidad y parsimonia. Sin embargo, una y otra vez, Fernando Vallejo recuerda que no toleramos que estos carnívoros se apoderen de "nuestros" territorios, aún cuando hemos sido nosotros los que hemos destruido gran parte de los suyos; y, en ese sentido, en vez de mostrarnos la agresividad de las fieras, nos impulsa a pensar en el lado más salvaje del ser humano, en la facultad del hombre para autodestruirse y convertir el territorio conquistado en un desconcertante Zoo ilógico o una irracional "feria de fieras".
Asimismo, en esta muestra que ahora nos presenta de forma muy oportuna el Museo de la Naturaleza y el Hombre, la especulación de Fernando Vallejo se ve reforzada por el mensaje de las cuatro esculturas de Gervasio Arturo, unas obras de gran fuerza expresiva y dramática, que viajan a un futuro lejano y calamitoso, pues son presagios de la destrucción final del animal y del hombre: apenas unos fósiles entre edificaciones sin identificar y en ruinas.
Trayectoria de Fernando Vallejo
Fernando Vallejo ha expuesto individualmente en la Sala Conca, en la Sala de Arte Cajacanarias y en la Sala de Arte María Rosa Alonso (todas ellas de La Laguna). Asimismo ha participado en numerosas exposiciones colectivas en la Sala Conca. Su trabajo ha sido reseñado en los libros DialogArte. Conversaciones en torno al Arte Actual en Canarias y Los lenguajes de la Conca. Arte para tocar el alma, de Elena Morales, (ambos publicados por Ediciones Idea).










