Este acto de bendecir los animales, es ya una tradición antes de dar comienzo a la Romería, donde va desfilando el ganado y todo tipo de animales de compañía delante del Párroco, mientras se rocían de agua bendita. Una vez acabado de bendecir el ganado, comienza la romería en honor a San Isidro Labrador, siguiendo el recorrido de costumbre, desde la Iglesia Santa Catalina hasta El Calvario (La Alhóndiga), y regreso.
Como indica la tradición, que se remonta a siglos pasados, en este tributo al Santo, siempre están presentes los productos naturales del campo, como expresión de gratitud que se manifiesta en la ofrenda litúrgica. Puestos en la calle, carretas engalanadas con fogones humeantes, agrupaciones folclóricas acompañadas de los grupos de baile, asistentes de diferente procedencia y de todas las edades vistiendo sus trajes típicos, son señas de que la romería está en la calle. El romero siempre pendiente de la caída de la papa arrugada, y de ofrecer nuestros productos de la tierra a los participantes, chuleta asada, huevos duros, gofio amasado, chorizo, y para brindar, el mejor de los vinos. Tacoronte, en su romería, es una gran fiesta gracias a sus romeros, y a todos los participantes que trabajan durante todo el año y se empeñan en que estas tradiciones no se pierdan, y se encargan de que se hereden entre generaciones.
Desde la concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de Tacoronte, además de apoyar, se agradece la colaboración del pueblo por seguir siendo fieles a sus antepasados y seguir marcando el camino de la buena imagen tanto artística como cultural de esta ciudad.