Posteriormente, se embarcó la imagen de la Virgen y San José como todos los años y se llevó en recorrido marítimo acompañada por varias embarcaciones hasta la punta de Palm-Mar y desde donde al arribar, regresó al altar ubicado en el muelle viejo. Seguidamente, Pepe Barrios, le cantó un emotivo Ave María que precedió a la gran exhibición de fuegos artificiales en la bahía del núcleo pesquero. De regreso, la procesión pasó como lo hacía en sus primeros años por la calle Pablos Abril para llegar a la iglesia pasada la medianoche.