Concluyó entre los 15 mejores europeos, muy cerca del segundo español en liza, Nacho Cáceres, concretamente a 37 segundos y tres puestos de distancia. Inalcanzable, como se esperaba, Carles Castillejo, vigésimo cuarto en la general, con 2h16:17. El atleta lanzaroteño fue de menos a más en cuanto a la clasificación, no así en cuanto a la progresión en el tiempo, pues pasó la media maratón 52º, con 1h06:47. A partir de entonces superó un leve bajón que reutilizó para administrar fuerzas y exprimirse a tope en unos últimos cinco kilómetros sublimes en los que recuperó más de 15 puestos.
Ya al paso por los primeros 5 kilómetros se denotó la inteligente táctica conservadora del isleño, consciente de que en su primera gran incursión internacional tocaba ser cauto, pasando instalado en un gran grupo perseguidor, junto a Nacho Cáceres, con una marca afín a sus posibilidades: 15:33. Seguía la estela del catalán en el kilómetro 10, por el que pasó con 31:24, ya a más de medio minuto de la parte delantera. Castillejo, valiente, rodaba un poco por delante (30:49). Entre los 60 mejores iba el tinerfeñista por el kilómetro 15 (47:00), sin perder de vista a Cáceres.
El ugandés Stephen Kiprotich, antiguo corredor de obstáculos, arruinó la fiesta keniana en el maratón olímpico al proclamarse campeón con un ataque a cinco kilómetros de la meta que dejó sin respuesta a Wilson Kiprotich y Abel Kirui, los dos grandes favoritos. El maratón olímpico, que partió a las 11.00 horas del centro de Londres con 27 grados, una humedad del 45% y 105 corredores alineados en la salida, presentaba una batalla teórica entre las dos grandes potencias, Kenia y Etiopía, que acaparan las 29 mejores marcas del mundo este año.










