Tenerife/ El triunfo del Tenerife ante el Salamanca hizo que los blanquiazules se proclamasen campeones de invierno.
Un título honorífico que cuenta con una afortunada tradición. Y es que la mayoría de los equipos que lo consiguen, terminan ascendiendo a final del campeonato.
La primera vuelta de los de Cervera se salda con 10 victorias, siete empates y dos derrotas. Con un total de 32 goles a favor y sólo 13 en contra. De esta forma, el Tenerife suma 37 puntos, suficientes para llegar al ecuador de la competición como líder del Grupo I de Segunda División B.