El equipo de Del Bosque pivotó sobre Iniesta, el más destacado de la Roja en Brasil. El manchego inició la jugada del primer gol, que metió Villa con un precioso taconazo a pase de Juanfran, y dio el segundo a Fernando Torres. El tercero, de Juan Mata, nació de un pase de las botas de Cesc Fábregas.
Fue Andrés Iniesta, el hombre que le dio el Mundial a España hace cuatro años, el que sacó el honor de la Roja en este intrascendente e incómodo partido contra Australia, el partido número 100 con la selección del jugador del Barcelona, que también vio como el 'Guaje' Villa registraba un gol por tercer Mundial consecutivo.
Goles para olvidar
La Roja no empezó bien el partido contra una motivada Australia, que arrancó el partido con una marcha más que los nuestros. España repitió en los primeros minutos los errores cometidos en los partidos anteriores y empezó igual de lenta. Tardó en entrar en el partido la Roja, pero finalmente consiguió hacerse con él.
Torres y Villa, muy activos en la punta de ataque de la selección, activaron a España, que se fue haciendo con el juego con el paso de los minutos. Las ocasiones del 'Guaje' empezaron a sucederse y acabó 'mojando' con un golazo de tacón a pase de Juanfran en una buena combinación iniciada por Iniesta.
Habían pasado 35 minutos y España se relajó con el tanto a favor. Del Bosque, a pesar del buen momento de Villa, decidió sentar al asturiano y dar entrada a Mata, el único jugador de campo que todavía no había debutado. La cara de circunstancias de Villa fue evidente en sus últimos momentos como jugador de la selección española. Más tarde, el seleccionador también daría a entrada a Cesc Fábregas en lugar de Cazorla.
Y, entre cambio y cambio, España seguía rondando el segundo tanto ante una Australia noqueada. De nuevo Iniesta apareció en el momento justo para meter un pase al hueco 'marca de la casa' que aprovechó Torres con un disparo cruzado.
No sería el último tanto de la selección en Brasil, que cerró su casillero goleador con un nuevo tanto, este obra de Juan Mata tras un pase al segundo palo de Cesc Fábregas.
Tres goles y una imagen mejorada para el final de la pesadilla brasileña de la selección española, que tendrá que empezar a pensar en su renovación de cara a septiembre, cuando le espera un amistoso contra Francia y el primer partido oficial contra Macedonia en la clasificación para la Eurocopa de 2016.