El ímpetu con que el estadio Nacional de Varsovia y sus once representantes sobre el terreno de juego entonaban los acordes del himno polaco hizo presagiar una salida en tromba del conjunto de Franciszek Smuda. En el minuto 17, Lewandowski materializó en gol las múltiples ocasiones de las que gozaron los locales.
Una jugada de combinación y velocidad por la banda derecha del ataque polaco, terminó con un centro que Chalkias intentó despejar sin suerte, quedando a media salida, lo que facilitó el remate a placer del de Borussia Dortmund, que adelantaba (1-0) merecidamente a su conjunto para deleite de los aficionados.
El tanto apaciguó los ánimos locales y Grecia comenzó a acercarse al área de Szczesny, aunque siquiera firmaron un tiro entre los tres palos. El partido vivía su momento más igualado cuando el árbitro español Velasco Carballo mostró erróneamente la segunda cartulina amarilla a Papastathopoulos por derribar a Obraniak, quien llegaba desequilibrado a la jugada tras un resbalón.
La expulsión fue lo más destacado del partido hasta el descanso. En la reanudación, Grecia realizó un calco de la jugada que originó el gol de Polonia. Esta vez, en lugar de errar el portero en la salida, fue un zaguero el que se entrometió en su carrera y se chocó con Szczesny para dejar un balón muerto que la punta de la bota de Salpingidis introdujo en las mallas para empatar (1-1) el envite.
A partir de ahí, el encuentro se convirtió en un 'correcalles' donde ninguno de los equipos se mostró capaz de dominar el esférico. En un pelotazo a la carrera, Salpingidis fue derribado por Szczesny cuando se encontraba en posición franca para anotar. La jugada se saldó con la expulsión del guardameta y con una pena máxima que el recién ingresado Tyton detuvo a Karagounis.
La oportunidad marrada por una Grecia que acumulaba demasiados minutos con inferioridad numérica, no frenó a los helenos. De hecho, unos escasos centímetros de posición antirreglamentaria de Fortounis propició que Velasco Carballo anulase un tanto de Salpingidis. Mientras, Polonia se mostraba como un equipo impotente e incapaz de siquiera generar peligro.
En la recta final del encuentro, ni Smuda ni Santos buscaron una solución en sus banquillos, por lo que ningún futbolista tuvo la oportunidad de agitar un partido que transcurría por los cauces que Grecia quería. De este modo, el partido estaba destinado a acabar en empate a uno, como finalmente sucedió, para decepción de los aficionados polacos que se citaron en Varsovia.
Rusia Imparable
Rusia no perdonó en su estrenó en la Eurocopa y superó con claridad a la República Checa por 4-1. Los hombres de Advocaat se mostraron muy superiores a su adversario pese a la intensidad de los checos al inicio del encuentro y lograron aprovecharse de la inseguridad defensiva.
Desde el pitido inicial, Arshavin acabó con las dudas que le rodeaban sobre su rendimiento. Con el brazalete de capitán volvió a ser el jugador eléctrico que deslumbró en la Eurocopa de hace cuatro años y desbordó junto a la línea de cal pese a estar defendido por un combativo Gebre Selassie.
Junto al ex jugador del Arsenal aparecieron en la zona de ataque Dzagoev y Kerzhakov, muy combativo durante todo el choque hasta que dejó su puesto a un Pavlyuchenko que también se reveló tras una gris temporada en la Premier. El ex delantero del Sevilla estrelló un balón al palo con un cabezazo desde dentro del área y por fortuna para él, el cuero le cayó a la estrella del CSKA, quien superó a Cech con un potente disparo sin oposición alguna.
Pavlyuchenko volvió a mostrar su mejor nivel tras ocupar el puesto de Kerzhakov
El tanto dejó muy tocado a los chicos de Bilek, quienes no sólo no reaccionaron, sino que también vieron como un desajuste defensivo lo aprovechaba Shirokov ante el meta del Chelesa. Kerzhakov no llegó a controlar el pase en profundidad de Arshavin por fortuna para su compañero y por desgracia para los checos, quienes vieron como encajaban un nuevo tanto que dificultaba la remontada.
El paso por los vestuarios cambió a la República Checa. Plasil, inédito hasta entonces sacó el tiralíneas y puso un perfecto balón al área sober Pilar. El checo se aprovechó de un fallo de los rusos a la hora de tirar el fuera de juego y tras sortear a Malafeev acortó distancias.
El tanto checo sólo fue una anécdota en el segundo acto debido a que Pavlyuchenko se encargó de acabar con sus esperanzas. Primero dio una asistencia a Dzagoev y después se buscó el espacio necesario en el área para fusilar a un Cech que poco pudo hacer ante un balón que se coló por la escuadra.
De esta forma, Rusia muestra su candidatura para terminar como líder del grupo y demostró que las grandes selecciones del continente tendrán que emplearse al máximo para evitar que los rusos repitan las semifinales de hace cuatro años.
La selección de Polonia no ha podido pasar del empate (1-1) ante Grecia en el partido inaugural de 'su' Eurocopa que organiza junto a Ucrania, tras no saber aprovechar la superioridad numérica con la que actuó sobre casi una hora de partido, ante un rival correoso que suma así su primer punto en el grupo A. 









