La Bodega David Fernández fue la encargada de inaugurar oficialmente la campaña el pasado 16 de julio, con la recogida de las primeras partidas de Malvasía Volcánica. A esta le siguieron, al día siguiente, las bodegas Volcán del Sol (Casa Althay) y Titerok-Akaet. En los días posteriores se sumaron también Vega de Yuco, El Raso y Bodega Olivina, completando así el primer bloque de recolección.
Durante esta semana, el resto de las bodegas adheridas a la Denominación de Origen Protegida Vinos de Lanzarote se incorporarán a la vendimia, completando el arranque de una campaña que, aunque mermada en cantidad, se presenta como una oportunidad para redoblar la apuesta por la calidad. Entre ellas, las bodegas El Grifo y Cohombrillo dieron comienzo a la recolección en la jornada de ayer, 21 de julio, uniéndose así a las primeras bodegas en entrar en faena.
Desde el Consejo Regulador de la DOP Vinos de Lanzarote, se prevé una cosecha muy limitada para este 2025. "La brotación irregular y las condiciones climáticas han afectado considerablemente el rendimiento del viñedo", ha explicado Nereida Pérez, secretaria del Consejo Regulador. "Aun así, confiamos en que la uva recolectada ofrezca una alta concentración y expresión, fiel al carácter único del vino de Lanzarote".
A pesar de las dificultades, el sector vitivinícola insular responde con profesionalidad, coordinación y pasión, dispuesto a demostrar, una vez más, que el vino de Lanzarote es fruto no solo de la tierra volcánica y los vientos alisios, sino también del esfuerzo y el arraigo cultural.