El coste neto -descontando subvenciones y deducciones- por trabajador y año fue de 25.837 euros en las Islas, también el más bajo de España, que presenta una media de 30.886, muy lejos también del coste más alto, el de los trabajadores de Euskadi, con 35.806 euros. El coste neto por trabajador y año aumentó en las Islas un 0,3 por ciento con respecto al año anterior mientras que la media nacional fue del 1,1 por ciento.
Por extensión, el salario de los trabajadores isleños fue el más bajo del país, con 18.876 euros y una media nacional de 22.775. Las retribuciones en las Islas se quedaron a 'años luz' de la máxima nacional para ese año, registrada, cómo no, en el País Vasco, donde los salarios anuales presentan una media de 26.565 euros. Los sueldos en Canaria aumentaron un 1,2 por ciento con respecto a 2010, dos décimas más que la media española.
Las cotizaciones obligatorias por trabajador en el Archipiélago también fueron las más bajas, con 6.055 euros frente a una media nacional de 6.872 y muy lejos de las aportaciones de los trabajadores vascos, que alcanzaron los 8.057 euros.










