La política a seguir ha sido dejar hacer, tapar la mala gestión y mirar para otro lado, mientras los socios productores de papas no cobran desde hace años, a los trabajadores se les ha adeudado salarios, algunos despedidos, que ahora serán todos y, para colmo, se ha montado una cooperativa paralela para hacer la competencia a la propia cooperativa.
Recordemos que esta empresa, que ha llegado a tener 700 socios, construyó sus instalaciones hace 10 años con dinero del Gobierno de Canarias (FEOGA) con casi 1.7 millones, Cabildo de Tenerife con casi 1.5 millones y el resto la propia cooperativa, un millón de euros más. En total tuvo un coste superior a los 4 millones de euros. Y aunque parezca increíble, el Cabildo adquirió en junio de 2011 las instalaciones de la cooperativa por 4.5 millones de euros debido a la nefasta situación financiera. Es decir, el Cabildo ha invertido en total 6 millones de euros (1.000 millones de pesetas) para al final llegar a esta situación de cierre.
Cierre que se produce con una deuda de 1.7 millones de euros que no sabemos qué solución tendrá. Pensamos que es hora de pedir responsabilidades a los gestores directos y a los responsables políticos de esta situación. Todo un despropósito en el que CC tiene una grave responsabilidad por acción, por omisión o por ambas cosas.
Nuestra solidaridad con los trabajadores y socios afectados, así como con los vecinos del barrio en general. Desde el PSOE abogamos por la búsqueda de una solución para que un sector fundamental, como es el agrícola, se mantenga y sea viable. No olvidemos que el 92% de lo que comemos los canarios nos viene de fuera, lo que indica el abandono absoluto en el que está el sector agrícola en nuestras islas, y el riesgo de desabastecimiento que padecemos. Es el resultado de las políticas desarrolladas por los gobernantes que hemos tenido durante más de veinte años.