El vicepresidente y consejero de Presidencia y Hacienda, Víctor Pérez, explicó a los alcaldes asistentes las cuentas de la Corporación insular para el próximo ejercicio, que serán aprobadas definitivamente en el Pleno del próximo viernes [día 21]. Según indicó Víctor Pérez, las previsiones apuntan a que "el ejercicio de 2013 será el último de este duro ciclo y marcará el inicio de una nueva etapa de recuperación económica y creación de empleo". No obstante, subrayó que el presupuesto "permitirá mantener la actual oferta de servicios públicos que el Cabildo presta a la sociedad".
Las cuentas del Cabildo para el próximo año contarán con 30 millones de ingresos extraordinarios procedentes de la desinversión y venta de acciones de varias empresas, en cumplimiento del plan de reestructuración y racionalización empresarial aprobado por unanimidad en el Pleno del mes de marzo. Si no se hubiese contado con esos ingresos, el presupuesto hubiese descendido en un 3 por ciento con respecto a 2012.
En 2013, y por cuarto año consecutivo, se reducen los gastos de personal en un 3%, tras las reducciones del 5% en 2009, 5,8% en 2011 y 2,3% en 2012, lo que significa una reducción del 15% respecto a los gastos de personal de 2009.
También se producirá un ajuste del 1,9 por ciento en los gastos corrientes que financian el funcionamiento de los servicios, alargando hasta dicho ejercicio el fuerte ajuste en gastos corrientes que se inició en 2009.
El gasto social marcará un año más la prioridad presupuestaria del Cabildo de Tenerife, destinándose 6 de cada 10 euros a las políticas de servicios sociales y bienestar comunitario. El Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) seguirá siendo el principal instrumento de la corporación para el desarrollo de estas políticas sociales. Destacan también en la distribución de fondos el apoyo al transporte público, el medio ambiente y la gestión de residuos.
Por otro lado, en 2013 el Cabildo llevará a cabo una fuerte reducción de su deuda financiera por importe de 119 millones de euros, lo que permitirá que la Administración insular presente una situación saneada a final del ejercicio.