El operador del sistema, Red Eléctrica Española (REE), realiza el despacho de generación en Canarias en base a unos costes reconocidos que son en parte fijos (en función de la potencia disponible) y en parte variables (en los que influyen factores como el precio de los combustibles). La eólica rebaja estos costes variables al desplazar del sistema tecnologías de régimen ordinario que resultan más caras, según la AEE.
En 2011, estos costes variables fueron de 165 euros por megavatios y hora (€/MWh). Si se resta la retribución total media de la eólica, de 87,37 €/MWh, resulta un ahorro de 77,57 €/MWh. La suma del ahorro anual es de 30 millones de euros, ya descontados los 16 millones de euros de primas, según los cálculos de AEE.
De instalarse los 600 MW previstos en la convocatoria de pre-asignación para Canarias, el ahorro representaría más de 257 millones anuales en el año 2016, se lamentan la Asociación, que insiste en la necesidad de "dar continuidad" al desarrollo de la eólica en Canarias, sobre todo porque "si la retribución media de la eólica en 2011 fue de 87,37 €/MWh, el coste promedio de la generación con el régimen ordinario -combustibles- fue de 164,94 €/MWh".
La reciente aprobación del Real Decreto-Ley que introduce una moratoria a los proyectos eólicos no registrados, "tuvo como efecto colateral inesperado el cierre del registro para esos 600 MW en las Islas Canarias cuando, hasta la fecha sólo se habían inscrito unos 30 MW". AEE y la Asociación Eólica Canaria (Aeolican) consideran importante que el Gobierno de España encuentre pronto "una solución para este problema y que el Ejecutivo canario pelee por ello".










