Luis de Miguel, presidente de CORECO, en defensa del sector que representa, afirma "El colectivo que presido no comparte, para nada las declaraciones de este promotor, ya que siembra la sospecha ante la ciudadanía de la mayoría de los empresarios cuando quienes realizan estas prácticas son una minoría, eso sí, muy poderosa y con mucha capacidad económica"
En este sentido se quiere recordar desde CORECO que "si bien estas prácticas pueden ser legales, consideramos que cuando se entregan cantidades importantes de dinero por parte de grandes empresas en períodos pre electorales, los ciudadanos están en todo su derecho de pensar que puede ser a cambio de algo" y prosigue "por lo tanto es una práctica que roza la inmoralidad y se debería prohibir, pues no se debe propiciar que los políticos y sus partidos puedan ser corrompidos o presionados"










