La cosa ahora es llamar a la plataforma El Día con un mensaje 'salvar Zerolo', por noventa céntimos (
igualito que hicieron con Idaira,
a la que después de exprimirla han dejado tirada como agua sucia). Y
eso que para 'salvar Zerolo' se presentan a las elecciones de Santa
Cruz, al menos, tres partidos políticos (la CoCa, el PePe y el CCN de
Nacho. En última instancia podría hacer ese trabajito hasta el PSOE,
como ha hecho con el Adán Martín en la última parte de la legislatura.
Por
eso a uno le parece hasta excesivo que un grupo como El Día
editorialice pidiendo el voto para Zerolo, el hombre cuya chulería -o
su miedo- le ha hecho presentarse a unas elecciones cuando había
anunciado que se dedicaría a negocios inmobiliarios allen de los mares.
Y ha decidido, como hizo el malogrado Jesús Gil en Marbella, que el
pueblo de Santa Cruz mereciese ser utilizado de parapeto y verse,
cualquier día de éstos, con un alcalde inhabilitado por errores o por
lo que sea. Que a nosotros
nos huele a todo menos a 'errores', aunque no nos hemos declarado nunca como los depositarios de la verdad, ni mucho menos.
Y
nosotros respetamos muchísimo a muchos currantes que, muchas veces con
unos salarios míseros y unos contratos -para los más afortunados-
verdaderamente lamentables, hacen su trabajo para el grupo El Día lo
mejor que pueden y saben, conviviendo diariamente con personajes -
las estrellas del Grupo- que les avergüenzan un día sí y el otro también. Pero que, para defender a Zerolo -como han hecho siempre hasta llegar
al más completo de los ridículos-
nos saquen ahora los derechos constitucionales de la gente, cuando
siempre los han despreciado, refiriéndose nada menos que al artículo
23.1. "Los ciudadanos tiene el derecho a participar en los asuntos
públicos,
directamente
o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones
periódicas por sufragio universal". Claro que ellos le han quitado el
'directamente' porque, según ellos, los que pretendemos participar
'directamente'
estamos pagados por el 'oro amarillo'.
Pero
lo peor del caso es que antes del 23 va el 20, donde se reconocen los
derechos de la gente a opinar y, cágate las patas, a 'recibir
libremente información veraz'. En fin, justo lo contrario de lo que
practica una línea editorial que pretende no sólo hacer inviable el
proyecto común de Canarias, sino que practica sistemáticamente la
censura -el único periódico ¡de España! que no publico ni una foto
de las torres podridas- incluso, se permite el lujo de ser el único periódico, también, de Canarias
que no encabezó el pasado domingo
con la noticia política del año, la anulación por parte del Tribunal
Supremo de el contrato estrella de Miguel Zerolo, en sus casi 30 años
en política, desmoronándose en parte -sólo en parte- uno de los
pelotazos más burdos de la historia de nuestra maltrecha Democracia.
Zerolo
está invirtiendo en esta campaña, junto con el Llanos y el Nacho,
centenares de millones de pesetas en volver a engañar a la gente de
bien, que se cree incluso el cuento de que alguien puede quitarle el
dominio público en Las Teresitas, y seguramente no necesita que medios
de comunicación como El Día le hagan favores de este tipo o el que le
hizo, con bastante 'éxito' también, el pasado octubre cuando le convocó
-mezclando como nunca la línea editorial con la línea informativa- el
pasado octubre convocándole al Zerolo su
manifestación contra el negro. Que manda huevos también con las brillantes ideas de estos personajes.