Yo creo que es responsabilidad, de cualquier opción política
que se llame progresista, tumbar al cacique allí donde le sea posible
democráticamente. Y a mí me da lo mismo que el cacique se llame Rodríguez Fraga,
Cejas, Zerolo, Macario Benítez, Calzadilla o Melchior. Y si Alternativa Sí se
Puede por Tenerife hubiera tenido el voto para tumbar al Zerolo, o al Melchior,
pactando con el mismísimo demonio yo creo que tendría la responsabilidad de
hacerlo y punto.
Pero por lo que quiera que sea, de momento, ha sido el pueblo
de Granadilla el que le ha dado la responsabilidad a una alternativa progresista
de tumbar a la cabeza de puente del caciquismo en el Sur de Tenerife. Y donde el
caciquismo se encuentra instalado, como es el caso de Granadilla, la cabeza del
Cejas, ya a estas alturas, significa bien poco, entre otras cosas porque el tipo
está metido en tantos líos urbanísticos que pocas salidas le quedaban ya.
Algunos de los que vienen detrás en la lista del Cejas son mucho más peligrosos
que el propio patriarca.
Y que me vayan a decir a mí que no me jode hablar así del
PSOE, un PSOE dirigido por el Fraga, el Alemán, el Segura, la línea del Pepe
Blanco con el Florentino y el Abreu riéndose de todo el mundo por sus
influencias en Madrid, donde todos estos individuos se cargaron unas primarias
en todos aquellos lugares donde el partido ha fracasado estrepitosamente. Lo que
a todos éstos, por otro lado, les importa un carajo porque ellos más que por el
partido están, y han estado siempre, por el piche, el cemento y sus amigos que
se lo llevan todo calentito. Lo mismito que la CoCa y el PePe, vamos.
Hay mucha gente, que parece hasta mentira, que se dedica a
faltar al respeto al pueblo de Arona por haberle dado la mayoría absoluta al
imputado Reverón (de 4.000 votos en el 2003 ha pasado a 8.000 en 2007 mientras
el PSOE ha bajado del 25 al 21,5%). Eso pese a que los vecinos de Arona han
barrido por el Barrios, verdadero peligro del urbanismo en ese pueblo. Pero en
un municipio donde hacía falta una verdadera alternativa, el PSOE no sólo se ha
cargado las primarias sino que el Fraga ha colocado a un monigote mucho más
sospechoso todavía que el Reverón. La respuesta, como es lógico, del pueblo de
Arona ha sido total y absolutamente contundente.
Y lo mismo les ha pasado en La Laguna, controlada por el
chiflado del Abreu que se ha crecido por sus relaciones personales con el Pepe
Blanco. Y los socialistas más o menos salvables ideológicamente parecen, a los
ojos de la ciudadanía, más perdidos que un pulpo en un garaje, entre otras cosas
porque se resisten a enfrentarse como es debido a toda esta manada de
impresentables. No porque lo digamos nosotros, que nuestra opinión vale una puta
mierda, sino porque el pueblo de Tenerife -a diferencia del de Gran Canaria
donde las cosas son algo distintas- lo ha dejado meridianamente claro el pasado
27 de mayo.
Y Sí se Puede en Granadilla tiene la responsabilidad de
contribuir a la auténtica regeneración de ese partido, entre otras cosas porque
para eso los ha mandatado clarísimamente el pueblo, allí donde único se pueden
regenerar los caciques, que no es otro que en la oposición. Que ni el talego
rehabilita a nadie ya. Y ojalá otras fuerzas alternativas tuvieran el voto para
mandar a la oposición al Vidal en Tegueste o a otros que se han quedado en
minoría, pero lamentablemente esto no es posible. Y la machangada esa del
Santiago Pérez, de que ahora se van a oponer al Crimen de Granadilla o de que se
van a cargar al cacique del Cejas, cuando políticamente ya está muerto y
enterado, no deja de ser más que una burda maniobra de descrédito patética y
digna sólo de una tele novela de enredo. Hasta los que han censurado y
criminalizado a Sí se Puede desde hace meses aparecen ahora lanzándole todo tipo
de alabanzas con tal de que salven a la representación del caciquismo en
Granadilla, que en este caso se llama PSOE.
Porque es que a estas alturas de la película, que parece
mentira que Santiago Pérez haya llegado a este nivel de machanguería política,
el Crimen de Granadilla sólo lo puede parar el pueblo de Tenerife, con el PSOE
-o los trillizos- en contra -como siempre ha estado- de los intereses generales
y a favor de los pelotazos de unos cuantos. Porque, entre otras cosas, era del
PSOE el que levantó la mano no hace tanto tiempo en la Autoridad Portuaria para
adjudicar ese Crimen. Y no es el concejal de Sí se Puede en Granadilla,
lamentablemente, el que tiene en su mano ya parar ese atentado. Entre otras
cosas porque el pueblo de Granadilla no le ha puesto ahí para que haga eso, sino
para que tumbe al cacique definitivamente. Lo demás son historias para no
dormir.
Y no es que yo me crea una sola palabra del discurso de la
buena de Carmen Nieves, que ha asistido como una más a las convocatorias de
Asamblea por Tenerife contra el
Crimen de Granadilla, porque ella tampoco pinta nada en esta
historia que viene de mucho más arriba, ni que pretenda dar lecciones o decir a
nadie lo que debe hacer con el trabajo que se ha currado. Pero a aquel que se
enfrente al cacique, allí donde sea, lo respeto y lo respetaré siempre porque sé
lo que eso significa en un pueblo pequeño o mediano. Incluso ya hasta en los más
granditos, que este sábado en el pleno de Santa Cruz ya hubo amenazas físicas
directas hacia los que le han plantado cara a otro cacique desvergonzado al que
vino a salvar nada menos que el encefalograma Llanos,
aún en contra de
lo que dice ahora su partido y, sobre todo,
él mismo hace menos de 10 días. Que manda huevos también con
éstos.
Que otra cosa es que Sí se Puede tendrá, supongo, sus
mecanismos e instrumentos para tomar las decisiones que consideren oportunas.
Pero eso es otra historia, que respetamos, pero que no tiene nada que ver con el
hecho de que nosotros hagamos lo que hasta ahora hemos hecho siempre con
libertad, que no es otra cosa que expresar claramente nuestro parecer sobre las
cosas que pasan.