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La Palma/ La isla de La Palma se convertirá este verano un año más en la
capital mundial del cine digital con la puesta en marcha de la sexta edición del
Festivalito. El certamen que se desarrollará entre el 23 y el 30 de junio,
quiere celebrar en esta ocasión el enlace entre ‘Cine Chico’ y la ‘Tradición
Cinematográfica’.
Para hacernos una retrospectiva de los que dio de sí la edición
del año pasado y presentarnos la nueva edición, el director del Festivalito,
José Víctor Fuentes se rodeó de compañeros que este año repiten experiencia como
es el caso del actor, Javier Albalá o el director de cine, Mario Iglesias y de
otros que este año lo probarán por primera vez como el actor y director, Antonio
Muñoz y el también actor, Luis Callejo, ambos ganadores del primer premio de la
Zona Cine del Festival de Málaga por su largometraje ‘Los amigos de Jesús’.
Según explicó José Víctor Fuentes, “el Festivalito se mantiene
fiel a su apuesta por el ‘Cine Chico’, o lo que es lo mismo por el cine digital
independiente, películas más frescas, menos estereotipadas, más modernas, menos
convencionales” que ofrecen incontables posibilidades estéticas a la hora de
crear y que democratiza el cine, puesto que con el formato digital los costes se
reducen mucho. Sin embargo expresa su frustración por el hecho de que a pesar de
que los trabajos que se realizan en el Festivalito gozan de buena acogida por
parte del público, solo tres de las producciones han llegado a proyectarse en
las salas de cine convencionales.
Para el actor Javier Albalá, que ha participado en cuatro de
las cinco ediciones celebradas en la isla bonita hasta la fecha, “el Festivalito
es siempre una experiencia donde uno hace lo que puede y en donde realmente
inventamos cómo es grabar y cómo es enfrentarte a tú arte y a tu parte más
absurda intentando que todo tenga sentido”.
El director de cine Mario Iglesias, que con su participación en
las cinco ediciones se ha convertido en todo un veterano del certamen, destacó
el hecho de que el Festivalito es algo más que hacer películas pequeñas.
Iglesias explica que cuando lo invitaron por primera vez a que participara de
esta experiencia que consistía en rodar, editar y montar en una semana un
trabajo cinematográfico en formato digital, le pareció “una locura” y sin
embargo reconoce que una vez vivida la experiencia, el trabajo le pareció “muy
revelador” hasta el punto de que cambió radicalmente su manera de trabajar.
“Igual que un señor se sienta en un parque coge un papel y un
lápiz y hace un esbozo que resulta ser una obra maestra, un señor coge una
cámara y con los mismos presupuestos estéticos hace una obra maestra, y eso es
algo de los que me di cuenta en el Festivalito” señala este director que además
denuncia que hay un interés en que esto no se dé a conocer, no se difunda, algo
que a su juicio viene a poner de manifiesto la importancia de que este “foco de
resistencia” en el que se ha convertido el Festivalito se mantenga.

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