La Laguna/
El 23 de enero de 2006 La
Laguna vivió uno de sus momentos más amargos. Ese día vio como la Casa Salazar,
sede del
Obispado de Tenerife, ardía en llamas por un incendio ocasionado por un
cortocircuito que dejó las instalaciones prácticamente en ruinas. Hoy, un año y
medio después, a través de un acto institucional en el que se llevó a cabo la bendición de la primera piedra, finalmente se comenzará a
desarrollar las obras de rehabilitación la cual tendrá un periodo de ejecución de
veinte meses.

La obra se adjudica con un
presupuesto de 6,2 millones de euros y la empresa encargada de la rehabilitación
será "Víctor Rodríguez
e Hijos". Tal y como consta en el Convenio firmado con las instituciones
públicas que se encargará del 40 por ciento de la financiación, el Gobierno de Canarias y el Cabildo aportarán, cada
uno, 1,2 millones de euros; el Ayuntamiento de La Laguna
600.000 euros y el resto la Diócesis Nivariense, a través de los fondos que
ha ido recibiendo de empresas, particulares, otras instituciones, organismos
eclesiales, etc; lo que significa el restante 60 por ciento de la financiación.
En el acto estuvieron
presentes el Obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez; el presidente del Cabildo de
Tenerife, Ricardo Melchior; la alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas; el Director
General de la Consejería de Cultura
del Gobierno de Canarias, entre otras personalidades.
Oramas destacó que la
rehabilitación de la sede del
Obispado ha sido gracias al apoyo de instituciones y de muchas familias de La
Laguna, Tenerife y Canarias; además de resaltar que se han cubierto los plazos
de ejecución del proyecto y la licitación de las obras. Sobre la empresa Víctor
Rodríguez e Hijos, señaló que es "más que una empresa son artesanos" que
han intervenido en obras muy importantes de la ciudad de La Laguna trabajando
la madera y labrando la
piedra. Asimismo, recordó que a raíz del incendio el pasado
enero de 2006, se realizó en Tenerife unas jornadas de las doce ciudades
Patrimonio de la Humanidad de toda España, en la que participaron jefes de
Protección Civil, jefes de Bomberos y responsables de los patrocinio de cada
uno de los ayuntamientos para conocer la experiencia y aprender la misma en pro
de un trabajo continuo para la preservación del patrimonio.

Por su parte, el presidente del Cabildo Insular,
Ricardo Melchior, indicó que se tendrá la garantía de que en 20 meses se tendrá
el edificio otra vez en funcionamiento, un compromiso que adquirieron cada una
de las administraciones y en la que se ha aportado un 40 por ciento para la
financiación de las obras.
Una vez firmado el contrato se
procedió a la bendición de la primera piedra de la reconstrucción a cargo del Obispo
de Tenerife, Bernardo Álvarez. En un cajón se colocó la primera piedra, un
trozo de tea, periódicos del día de hoy, el convenio de las obras, un ejemplar
con un resumen de la memoria histórica del edificio, el contrato con la empresa Víctor
Rodríguez e Hijos, y un resumen del proyecto de
rehabilitación de la sede.
ADJUDICACIÓN DE LAS OBRAS.
El pasado seis de Junio, en la Sede Provisional del Obispado, se constituyó la
Mesa encargada de estudiar y decidir la adjudicación de la realización de los
trabajos de reconstrucción del Palacio Episcopal, para abrir los sobres que
contenían las Plicas con las ofertas de tres empresas, ya que una cuarta, que
se había presentado al Concurso, se retiró el día anterior a la citada reunión.

La Mesa de Contratación y Adjudicación estuvo formada por el Obispo, el Ecónomo
y el Vice-Ecónomo de la Diócesis, una representante del Consejo de Asuntos
Económicos y los tres arquitectos responsables de la Obra. Tras un amplio debate
y análisis de las propuestas presentadas se estimó, por unanimidad, que en
conjunto, la Oferta contenida en la segunda Plica era la que ofrecía mayores
garantías. No obstante, se facultó a los Técnicos presentes para realizar un
estudio en profundidad de las ofertas presentadas de cara a tomar una decisión
definitiva. Al confirmar el mismo la opción por esta segunda Plica, se comprobó
que la misma correspondía a la empresa Víctor Rodríguez
e Hijos.
Leer más artículos por Arnaldo Tejera