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Gran Canaria/ El presidente del Cabildo de Gran Canaria, José
Miguel Pérez, agasajó hoy a los miembros de seguridad que participaron
en la extinción del incendio que asoló la isla, durante prácticamente
todo el mes de agosto. Para el presidente: “Gran Canaria puede presumir
de tener unos profesionales de primera división” y criticó las
opiniones “irresponsables de ciertos políticos que acusaron a los
servicios de seguridad de dejar quemar las casas”.
Pérez señaló en este sentido, que “los servicios de seguridad pusieron
en riesgo su vida para salvar la de los demás” y agradeció la labor
todos los colectivos de emergencias que participaron en la extinción,
análisis, coordinación y evacuación de los afectados durante las tareas
de sofocar el fuego.
Durante el encuentro Daniel García Marcos, técnico del Servicio de
Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria (UOFF), explicó los últimos
resultados de los estudios que realizan sobre el impacto del fuego del
incendio bautizado como ‘Incendio de pajonales’. García destacó que la
cifra total quemada asciende a 16.000 hectáreas, de las que 15.500
hectáreas corresponden a zona de monte. El municipio más afectado
resultó San Bartolomé de Tirajana, con una perdida de 7.400 hectáreas.
El técnico explicó que entre las 13:52 horas del viernes, día 27 de
julio, cuando se dio la alerta a los servicios del Centro de
Coordinación de Incendios Forestales (CECOPIN), hasta las 23:59 horas
del día siguiente, el fuego había quemado 4.200 hectáreas, ayudado por
las piñas que actuaban como bombas.
Para los analistas la situación empeoró tras declararse estabilizado el
fuego, el domingo. “Las condiciones meteorológicas cambiaron
radicalmente, bajó la húmedad relativa y aumentó el viento. En sólo
ocho horas se quemaron 9.000 hectáreas” aseguró García. Según los
informes la situación se controló el miércoles día uno, a las 10:00 de
la mañana.
Los especialistas en flora y fauna tardarán más en dar datos concretos,
los técnicos del Cabildo aseguraron que “aún se valoran los daños en
las especies endémica, es necesario esperar para ver si rebrotan
semillas y en el peor de los casos, se utilizará el banco de semillas
naturales que se mantiene guardado en gesmoplasma”. “Con los animales
es más complicado, en principio estamos prestando especial atención al
pájaro pinzón azul. Sabemos que han sobrevivido algunos ejemplares,
pero es necesario si soportarán la situación de crisis que soporta su
medio, hacemos todo lo posible para sea así y contamos además con
centros de estudios donde permanecen en cautividad” subrayó.
En concreto, la vegetación más afectada es la de Erial/herbazal, que
supone un 24 por ciento de la superficie quemada. Le sigue de cerca la
zona de pinar, con un porcentaje igual de alto sobre el total de
superficie afectada, un 22 por ciento.

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