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Madrid/El consejero de Medio Ambiente, que
participó en la Convención de la ONU sobre desertización, cree que con
la medidas en estudio por el Gobierno se podrían frenar los procesos de
abandono de muchas propiedades.
El consejero de Medio Ambiente y Ordenación
Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, sugirió a última
hora de la tarde de hoy, y en el marco de la Conferencia de la
Convención de Naciones Unidas sobre Desertización que se reune en estos
días en Madrid, una modificación de la legislación autonómica sobre
Ordenación Territorial para que las fincas rústicas puedan
"beneficiarse de algún modo de los Planes Generales Urbanísticos y no
experimentar abandono".
Las ayudas que los propietarios de estas fincas podrían obtener para
mantener en ellas una actividad que les fuera rentable podrían
proceder, según indicó Berriel, "de las propias plusvalías que genera
el planeamiento".
Berriel realizó estas consideraciones en Madrid, en el marco de una
mesa redonda en la que participaron también el director general del
Territorio y Biodiversidad del ministerio de Medio Ambiente y
consejeros de las
Comunidades Autónomas de Valencia, Andalucía, Extremadura, Galicia y Catalunya.
En su intervención, Berriel se refirió al Plan de Lucha contra la
Desertización del Gobierno regional que ha sido elaborado por la
Universidad de La Laguna y a las medidas contenidas en el mismo, como
la promoción de los sistemas agrícolas tradicionales y el manejo
racional de la agricultura intensiva, la potenciación de especies
forrajeras endémicas en la ganadería o la gestión sostenible de las
masas forestales.
En esta misma línea también mencionó el reciclaje y reutilización de
residuos, la la reducción de la vulnerabilidad de la sociedad frente a
la sequía, mediante el incremento de los recursos de desalación y la
depuración y reutilización de las aguas residuales, y la necesidad de
sensibilizar a la sociedad canaria al respecto.
Berriel señaló que el uso abusivo de agentes químicos y el manejo
inadecuado del riego también están contribuyendo al empobrecimiento del
suelo y a la desertificación, además de la pérdida de masa forestal y
el cambio climático.
Las actividades del sector turístico, con una excesiva "presión sobre
el territorio" que incluye la implantación de infraestructuras en
suelos fértiles también estarían, según el consejero, incrementando el
fenómeno.

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