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Bruselas/ El próximo año se llevará a cabo una evaluación del
trabajo de la Agencia Europea de Fronteras Exteriores (Frontex) y los
Estados Miembros recibirán apoyo en la “lucha contra la inmigración
ilegal mediante un sistema de vigilancia europeo”, según prevé el
programa de trabajo para 2008 adoptado por el Ejecutivo comunitario.
Esto se debe a que la Unión Europea (UE) “necesita proteger sus
fronteras externas con herramientas comunes para prevenir la
inmigración ilegal y maximizar los esfuerzos para eliminar el tráfico
de seres humanos y reducir las trágicas muertes en el mar de los
inmigrantes que intentan alcanzar nuestras costas”, afirma el
documento.
Bruselas anuncia en su plan que presentará una comunicación en la que
“propondrá la creación del Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras
en tres fases”.
La primera etapa (2008-2009) consistirá en conectar y modernizar los “actuales
equipos y mecanismos de información y vigilancia a nivel de los Estados
miembros”. Posteriormente, (2008-2013) se pasaría a un estadio superior
“desarrollando y aplicando herramientas comunes para la vigilancia de
las fronteras a nivel de la UE”. Por último, (2012-2013) se llegaría a
la “creación de un entorno común de información compartida en el ámbito
marítimo, cubriendo el mar Mediterráneo y el Mar Negro”, describe el
plan de trabajo de la Comisión Europea.
El Ejecutivo comunitario defiende que “este enfoque trifásico para la
creación del sistema europeo de vigilancia fronteriza podrá aumentar
considerablemente la seguridad interna del área Schegen mediante la
prevención de la inmigración ilegal, del tráfico de seres humanos” y
del “terrorismo”, pero también será útil para “reducir
considerablemente la muerte trágica de inmigrantes ilegales” puesto que
posibilitará el rescate de “más vidas en el mar”.
Asimismo, Bruselas publicará un “informe sobre la evaluación y el
futuro desarrollo de Frontex” en el que abordará la posibilidad de una
“verdadera gestión integrada de las fronteras exteriores a nivel
europeo” y la “mejora de la cooperación operacional” entre las
autoridades nacionales responsables del control de las fronteras
exteriores y de la gestión de la migración.
En base a este análisis de Frontex y de los equipos de intervención
rápida en las fronteras (Rabit, en inglés) ante llegada masiva de
inmigrantes irregulares, que realizarán su primer ejercicio la próxima
semana en el aeropuerto de Oporto (Portugal) con las participación de
16 expertos de otros tantos socios europeos, la Comisión Europea
estudiaría la viabilidad de establecer un “sistema europeo de guardia
de fronteras”.
Otra comunicación, sobre el sistema de entrada y salida y otras
herramientas de gestión fronteriza será adoptada por el Ejecutivo
comunitario con el fin de “reforzar los procedimientos de control
fronterizos de los nacionales de terceros países”.
Este conjunto de medidas conforman el paquete en migración que
presentará en 2008 el Ejecutivo comunitario, según su programa de
trabajo, para continuar avanzando en la construcción de una política
común en esta materia.
Para la Comisión Europea, la migración junto a la integración social
suponen dos de los “retos clave en el siglo XXI y requieren un enfoque
multidimensional con el objetivo de alcanzar el potencial de migración
para el desarrollo socioeconómico de los países de origen y de
destino”.
Lo que implica, de una parte, “combinar una buena gestión de la
migración laboral, apoyar la migración circular, y promover la
educación y la integración de los inmigrantes en el contexto de la
gestión del cambio demográfico de nuestras sociedades” y, de otra, una
“lucha eficaz contra la migración ilegal y el tráfico de seres
humanos”.
Aparte, Bruselas también presentará propuestas de cara a la futura
Política Común Europea en materia de Asilo que deberá incluir, entre
otros aspectos, la aplicación de normas comunes en cuanto a las
condiciones de recepción, de evaluación y de elegibilidad así como la
creación de un “procedimiento único para las aplicaciones de solicitud
del estatus de refugiado”. “Esto permitirá una verdadera expresión de
los valores de solidaridad europeos”, afirma el documento de trabajo
del próximo año.
TRABAJADORES TEMPORALES Y BECARIOS
Además, el Ejecutivo comunitario adoptará sendas propuestas de
directivas para, establecer las condiciones comunes europeas de entrada
y residencia en el caso de, en primer lugar, los trabajadores
temporales de terceros países con el objetivo de protegerlos de la
explotación y darles un estatus legal seguro; y, en segundo, los
trabajadores transferidos dentro de una empresa y los aprendices
remunerados.
Por último, la publicación del ‘Libro Verde [documento para lanzar un
proceso de consulta europeo] en migración y educación’ resaltará el
“papel central de la educación en las políticas de integración, el
aumento de la consciencia respecto a los problemas que afrontan los
alumnos inmigrantes y analizará posibles soluciones y buenas
prácticas”. También indicará los “programas y fondos comunitarios
pueden apoyar la política de desarrollo”, explica Bruselas en su
programa de trabajo para el próximo año.

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