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Tenerife/ En esta nueva instalación se le reduce
el nivel de salinidad que resulta perjudicial para las plantas y la
materia en suspensión. Forma parte del Plan de Reutilización de Aguas
para el Riego del Distrito Suroeste, que persigue el riego de zonas
verdes públicas sin recurrir a la red de abastecimiento público.
permitirá incrementar las áreas vegetales de la zona.
La estación de tratamiento de aguas residuales de El
Chorrillo garantizará que el agua con la que serán regadas las zonas
verdes del Suroeste de Santa Cruz reúne las condiciones óptimas para
este uso, y por tanto no producirá perjuicio alguno a los elementos
vegetales que las conforman. Esta instalación forma parte de una serie
de nuevas infraestructuras hidráulicas del municipio, construidas con
el objetivo de que el mantenimiento de estos espacios públicos se pueda
realizar con agua regenerada, de calidad, y no haya que recurrir a la
red de abastecimiento público, según informa en una nota de Prensa la
Corporación capitalina.
La iniciativa, en conjunto, se denomina Plan de Reutilización de Aguas
para el Riego del Distrito Suroeste de Santa Cruz. Su ejecución ha sido
posible gracias a la obtención de fondos de cohesión de la Unión
Europea, con los que se ha podido sufragar el 80 por ciento de los 12,5
millones de euros de coste de la misma, a los que el Consistorio
capitalino ha aportado el 20 por ciento restante.
El agua depurada, aquélla que una vez que ha sido consumida por la
población ha sido objeto de un tratamiento técnico, no resulta idónea
para el riego de las plantas porque contiene materias en suspensión y
un alto índice de sales. Esta circunstancia implica que sea necesaria
una estación de tratamiento, como la que se ha construido en El
Chorrillo, en la que ambos parámetros puedan ser corregidos. Dicha
estación tiene 4.200 metros cúbicos de capacidad.
Los técnicos responsables del Plan de Reutilización de Aguas para el
Riego del Distrito Suroeste de Santa Cruz señalan que hay que tener en
cuenta que "el agua potable tiene sal" y en ese sentido puntualizan que
"a veces la sal que tiene el agua potable es peor para una planta que
para una persona; además, el hombre, incorpora sales en su acción, y
entonces empobrece esa agua, por lo que es necesario el ajuste de sales
que hará la estación de tratamiento".
El proceso que tiene lugar en la instalación de El Chorrillo se llama
tratamiento terciario y consta de dos funciones principales: una
filtración de arena en continuo y una desalinización mediante
electrodiálisis reversible (EDR). Posteriormente se mezcla el agua
filtrada con la producida en el proceso de electrodiálisis para obtener
aquélla que contiene la calidad adecuada para el riego de zonas verdes.
El funcionamiento de la nueva estación está, por tanto, supeditado a la
existencia de una depuradora que proporcione agua que ya haya recibido
un primer tratamiento, y también precisa de una red de depósitos y
conducciones desde los que pueda ser suministrada a todos los parques y
jardines públicos del distrito. De otra parte, hay que tener en cuenta
que con este proceso se garantiza que al agua se le está dando un
segundo uso antes de que retorne al mar.
MAS ZONAS VERDES
El concejal de Proyectos Urbanos, Infraestructura y Obras del municipio
capitalino, Norberto Plasencia, área en la que está enmarcado este plan
de riegos, resalta el hecho de que esta iniciativa favorezca, en última
instancia, la existencia de múltiples zonas verdes en el distrito
suroeste, con las que se puede dar cumplimiento a las directrices de la
Organización Mundial para la Salud (OMS), que recomienda que las
ciudades dispongan, como mínimo, de entre diez y quince metros
cuadrados de área verde por habitante. En este caso, la población de
quince barrios de esta zona del municipio será la beneficiaria directa
de este plan.

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