Es imposible no sentirse encandilado por esta niña. Miriam tiene 12 años y es huérfana de padre. Su madre, desde que me encuentro aquí, no le dedica ni un minuto de su tiempo. Que es lo mismo que olvidarse de ella por completo. ¿Por qué?, por mi culpa. Y os paso a explicarlo. Hace un mes esta niña se me acercó diciéndome que tenía hambre, que si podía darle algo para comer. ¿Alguien se opondría a la petición?. Por supuesto que nadie en su sano juicio. Y ese es el problema. Ahora la madre sabe que su hija está atendida por mí y eso la libera de preocuparse absolútamente de ella. Eso es incomprensible para nuestra sociedad. Pero aquí es lo normal. Hay muy poco para compartir y el último de quien se preocupan es de los niños, ¡LOS PROPIOS PADRES!

Hoy no es sólo Miriam quien viene a pedirme para comer. Ha corrido la
noticia. "Uncle Antonio", como me llaman los niños, saben que les da de
comer y tengo un grupo de diez niños que, diariamente, vienen a pedirme
un poco de dinero para llevarse algo a la boca. Todos los días la misma
pregunta. ¿Habéis comido hoy? y son honestos, cuando han comido me lo
dicen. Se juntan todos en mi puerta y les pregunto uno a uno si han
comido y el que lo ha hecho me lo dice, pagarles la comida supone 200
cfa por persona (0,30 €). No me mienten. Si hay algún día que no llevo
el dinero encima, les das el dinero para uno de ellos y lo primero que
hacen es compartir lo poco que tienen. Entre ellos. No se lo tienes que
decir. No verás uno de ellos que sea capaz de comer sólo sabiendo que
su amigo no comió durante el día. Ayer vino Ben para pedirme dinero 300
cfa (0,45 €) para comprar aceite porque había conseguido un poco de
arroz y quería cocerlo para compartirlo con todos sus amigos. Nunca
piensan en ellos sólos.
A Miriam la tuve que llevar al médico porque llevaba enferma dos
semanas. Venía a casa a decirme que le dolía la cabeza. Todos los días
con fiebre. La llevé al médico, cosa totalmente inaccesible para todos
ellos. La diagnosticaron Fonga (no sé como traducirlo en español) y una
especie de parásito que se les mete dentro de la piel y les causa un
enorme picor por todo el cuerpo. Si no se trata podrían salirle enormes
pústulas en la piel. Gracias a Dios está ahora medicada, la consulta y
las medicinas fueron 5.000 cfa (7,62 €). Hoy está casi curada. La causa
es las condiciones tan terribles de falta de higiene en la que viven.
Comparten la misma toalla todos los miembros de la familia y para
limpiarla necesitan dinero para el detergente y, claro, para eso no hay
dinero.

Con esto os quiero hacer entender que con muy poco, muy poco dinero, se
puede ayudar a mucha gente. Os estoy contando lo que a mí me cuesta
atender a estos niños, pero los costes serían menores si tuviéramos un
centro propio donde atenderles. La semana que viene vuelvo a España,
pero vuelvo para intentar conseguir fondos de las autoridades y vuestra
generosidad. He recibido correos pidiendo dónde enviarme el dinero para
ayudar a estos niños. No os preocupéis que, en cuanto tenga todos los
papeles legales, se abrirá una cuenta a nombre de la ONG que tengo que
inscribir en España. Mientras he creado una web que iré mejorando poco
a poco www.savecameroonchildrens.org . Son demasiadas cosas que hacer
yo sólo y os pido paciencia, para daros toda la información posible.
Mientras, al menos, podéis conocer de primera mano, con mis artículos,
la realidad de esta tierra que tanto necesita de nuestra ayuda.
Saludos desde Camerún
Antonio Pérez (
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(A Victoria y Cecilia)