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Canarias/ El Gobierno de Canarias ha decidido incorporar a su
catálogo de patrimonio histórico cuatro nuevos Bienes de Interés
Cultural, tres de ellos localizados en Tenerife y uno en Fuerteventura.
Este acuerdo otorga la máxima protección a la iglesia de San Pedro
Apóstol de Güímar, la zona arqueológica La Ladera de Mariánez, en
Puerto de la Cruz y el sitio etnológico El Molino de Gofio del Risco de
las Pencas, en San Juan de la Rambla, los tres en Tenerife, así como a
la ermita de San Marcos Evangelista en Tiscamanita, en Tuineje,
Fuerteventura.
La iglesia de San Pedro Apóstol ha sido declarada BIC con categoría de
Monumento, protección que abarca también a los 39 bienes muebles que
están vinculados a ella. La propuesta incluye igualmente la
delimitación de su entorno de protección, que queda justificada en la
necesidad de preservar un edificio religioso cuyos orígenes se remontan
al proceso de consolidación del poblamiento castellano en el Valle de
Güímar. Se trata de un inmueble de importancia patrimonial e histórica,
atendiendo a algunas de sus características constructivas, valores
históricos y arquitectónicos, así como por sus muebles bienes asociados.
La delimitación de este nuevo BIC, cuyo emplazamiento supuso la
creación de una centralidad que permitió el desarrollo urbano de lo que
hoy se entiende por Güímar y que data de los primeros años del siglo
XVII, obedece a la necesidad de proteger uno de los templos señeros de
la isla de Tenerife. Esta delimitación se ciñe a las calles que
circundan el templo y engloba los espacios urbanos aledaños,
históricamente vinculados a las celebraciones religiosas y, en general,
a los actos colectivos de carácter civil o lúdico de la población.
Asimismo, se preserva este ámbito patrimonial de posibles impactos
visuales o urbanísticos derivados de actuaciones que deterioren la
calidad de un paisaje urbano de notables valores históricos, motivo por
el cual quedan protegidas todas las fachadas que circundan el templo y
la plaza.
PUERTO DE LA CRUZ
De otra parte, la Ladera de Martiánez, en Puerto de la Cruz, ha sido
declarada BIC con categoría de Zona Arqueológica. Este bien se
configura como un acantilado costero que constituye uno de los lugares
de mayor tradición arqueológica del municipio. Desde la década de los
40 existen testimonios documentales y materiales sobre la presencia de
vestigios arqueológicos en los conjuntos de cuevas naturales abiertas
en este acantilado, mencionando Luis Diego Cuscoy la existencia de un
poblado con necrópolis, donde se encontraron cráneos, punzones, tabonas
y cerámicas.
No obstante, la realidad arqueológica actual de este ámbito se ha visto
enriquecida notablemente, no tanto por el deterioro y el saqueo
continuado que ha sufrido sino por la presencia de yacimientos de nueva
tipología. En concreto se destaca una oquedad natural cuyo piso se
documenta un conjunto de canales y cazoletas parcialmente cubiertas por
una leve capa de sedimentos, constituyendo un ejemplo extraordinario en
el contexto de la isla de Tenerife por el elevado número de huecos que
se observan. Asimismo se han registrado varias cuevas de habitación de
considerables dimensiones, algunas cuevas de enterramiento –que aún
conservan parte de su material antropológico- y abundantes restos
esparcidos por toda la superficie del acantilado.
Estos resultados ponen de manifiesto que la Ladera debió constituir un
área de asentamiento de primer orden, propiciado por la abundancia de
recursos. La propuesta de declaración BIC incluye también la
delimitación de su entorno, que se justifica por la necesidad de
protección que exigen los yacimientos arqueológicos, entre ellos una
notable estación de grabados rupestres. Para ello se establece un
entorno lo suficientemente amplio que preserve la zona de futuras
afecciones urbanísticas.
SAN JUAN DE LA RAMBLA
El Molino de Gofio del Risco de Las Pencas, localizado en el término
municipal de San Juan de la Rambla, ha sido declarado BIC con categoría
de Sitio Etnológico. Este bien está localizado en la ladera izquierda
del Barranco de Ruiz, bajo una gran roca natural cilíndrica. La zona es
conocida como Risco de las Pencas debido a la presencia de numerosos
nopales en algunos sectores de la ladera del barranco y del frente
acantilado, implantados durante la eclosión de la cochinilla en el
siglo XIX.
El conjunto etnográfico no se encuentra en muy buen estado de
conservación y su acceso resulta bastante complicado por la exuberante
vegetación que lo rodea. Consta de dos edificaciones. La principal
alberga la maquinaria de molienda y su techumbre se encuentra derruida
prácticamente en su totalidad. El estado de conservación del sistema
hidráulico que propiciaba el movimiento giratorio de la piedra molinera
es bastante aceptable. La segunda edificación es similar y tuvo uso de
vivienda. El conjunto etnográfico se completa con una infraestructura
hidráulica constituida por atarjeas, canalizaciones y un estanque
principal. También existe un sistema de arquetas de distribución y
otras canalizaciones. En el camino de acceso se encuentran tres cuevas
artificiales.
La delimitación de este bien de interés cultural se justifica por la
necesidad de preservar un conjunto etnográfico de cierto interés, tanto
por su sistema constructivo y complejidad técnica, como por su estado
de conservación actual, que aunque malo, parece susceptible de
recuperación.
TUINEJE
La ermita de San Marcos Evangelista en Tiscamanita está localizada en
el término municipal de Tuineje, en Fuerteventura, y ha sido protegida
con categoría de Monumento. Esta protección abarca también a los 12
bienes muebles que están vinculados a la misma. La ermita fue
construida por los vecinos del lugar a finales del siglo XVII. La
edificación actual es de nave única cubierta a tres aguas y tejas,
rodeada de un muro almenado en dos vanos orientados igualmente que la
puerta de la ermita. El empleo de estos muros es muy característico en
la arquitectura religiosa de Fuerteventura cuyas reminiscencias
provienen probablemente de la asimilación de formas de la arquitectura
popular y también de las circunstancias propias de la isla, azotada a
lo largo de los siglos por los ataques berberiscos.
En la delimitación del entorno de protección de la ermita se han tenido
en cuenta el entramado del espacio rural del pueblo donde se ubica.
Tiscamanita es uno de los pueblos más antiguos de Fuerteventura, que
surgió entorno al Macizo de Betancuria, cerca de laderas y valles de
tierras fértiles.

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