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Lanzarote/ Con el cielo cubierto de nubes, algunas gotas de
lluvia han dado la bienvenida a todos los participantes de la Jornada
Técnica sobre la Directiva Marco del Agua, una jornada que se ha
celebrado este jueves en Lanzarote con el objetivo de recabar datos y
elaborar propuestas para la aplicación de la normativa del Agua en
España, y para tratar temas de actualidad como el abastecimiento, el
saneamiento y la depuración, el reciclaje de las aguas residuales y los
beneficios sociales y naturales de estos recursos.
“Lanzarote es el lugar para celebrar esta Jornada Técnica sobre la
Directiva Marco del Agua”. Así se ha expresado Álvaro Dávila,
viceconsejero de Infraestructuras y Planificación del Gobierno de
Canarias, quien se ha referido a la particularidad de Lanzarote como
isla desértica con un claro ejemplo: “Hace unos años, mientras en el
resto de Europa se limpiaban las calles con agua, en Lanzarote se
barrían los patios para aprovechar cada gota de ese apreciado bien”.
En Lanzarote se ubicó la primera desaladora de España, en el año 1964.
Mientras el resto de Europa pensaba que el agua era un bien inagotable,
la Isla de los volcanes tenía una arraigada conciencia de la
importancia de este recurso. Ahora, todo ha cambiado. Los efectos del
cambio climático, las sequías y el aumento de la demanda del agua son
algunos de los elementos que han hecho que, en apenas unas décadas, el
agua sea centro de numerosos debates medioambientales, sociales y
políticos. “De ahí la necesidad de una regulación con esta directiva
marco”, ha añadido Álvaro Dávila.
La situación de Lanzarote respecto a los recursos hídricos siempre ha
sido limitada. “El agua es un bien escaso y se consume todo lo que se
produce”, ha indicado Enrique Pérez Parrilla, alcalde de Arrecife. Hace
apenas unos meses, un incendio en una de las plantas desaladoras de
Inalsa puso de manifiesto la fragilidad de un sistema del que dependen
más de cien mil personas. Los aljibes se vaciaron y se dio la voz de
alarma en la mayor parte los municipios. Algo que se pretende subsanar
con una nueva planta de unos cuatro mil metros cúbicos.
El problema del agua en Lanzarote es, principalmente, un problema de
infraestructuras. Así lo ha manifestado este jueves Manuel de León,
director general de Aguas. La intención de mejora ya ha dado sus
primeros pasos: este mismo miércoles se celebró una reunión “a tres
bandas” con el Gobierno de Canarias, la consejería de Agricultura del
Cabildo de Lanzarote e Inalsa, la empresa pública insular de aguas. En
ella se habló, principalmente, del uso de las aguas residuales, unas
aguas que hasta ahora se consideraban inservibles, y que pueden ir
dirigidas a usos como el agrícola, el riego de parques, jardines y
campos de golf, tal y como ha explicado el consejero de Obras Públicas
del Cabildo de Lanzarote, Fabián Martín. “Se intenta saber a ciencia
cierta cuál es la producción que se tiene que generar para la demanda
que hay en la Isla, y acorde a eso, planificar todas las
infraestructuras necesarias para dar salida a esa producción”, ha
señalado Martín.
Según el director general de Aguas, Mariano de León, uno de los
requisitos para llevar a cabo la reutilización de estas aguas es tener
unas infraestructuras que tengan la capacidad necesaria para
depurarlas. “La solución es tener unos terciarios más perfeccionados, y
las láminas del filtro de las aguas más limpias, ya que al llegar tanta
cantidad de agua, a veces estas láminas no dan abasto, y no hay
capacidad para limpiar lo que sería necesario”, ha explicado de León.
Para llevar a cabo estas mejoras, la dirección general de Aguas se
plantea acudir a posibles programas de subvenciones. “Ayer planteamos
si a través de la dirección general de agricultura podía haber alguna
línea de crédito para mejorar estas instalaciones porque esta agua se
va a reutilizar en el campo”, ha explicado Mariano de León.
EL AGUA, UN RECURSO “FRÁGIL Y FINITO”
El concepto de “agua” está experimentando una metamorfosis a varios
niveles. En apenas unas décadas ha pasado de ser un recurso inagotable
a considerarse un bien “frágil y finito”, según lo califica la Oficina
para la Década Mundial del Agua de Naciones Unidas.
El coordinador de esta Oficina, Carlos Fernández Jáuregui, ha sido uno
de los participantes de la Jornada Técnica sobre la Directiva Marco del
Agua. Durante su ponencia ha especificado que tan sólo el uno por
ciento del agua existente en la Tierra es agua dulce y, por tanto,
utilizable. Los cambios socioeconómicos de gran parte del planeta han
producido un aumento considerable de la demanda de agua. “La oferta de
agua en el mundo es siempre la misma”, ha explicado Fernández Jáuregui.
“Pero la demanda está creciendo hasta un 3,8 por ciento (…) por lo que
necesitamos equilibrar la oferta y la demanda mediante unas tecnologías
y elementos adecuados, como los embalses”.
El descuido en la evaluación de datos hidrológicos y meteorológicos a
partir de la década de los setenta ha perjudicado la capacidad de
previsión y actuación. Para Jáuregui, la causa es la transferencia de
la gestión del agua de los servicios públicos a los privados. “No se
puede llevar a cabo la gestión del agua por parte de las comunidades
autónomas ni por las divisiones políticas de los países”, ha asegurado
Jáuregui. Según la Oficina de la ONU, esta gestión debe llevarse a cabo
en base a las cuentas hidrográficas e hidrogeográficas.

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