
"Me han impactado muy negativamente las declaraciones del Obispo", dice Pérez,
quien afirma que en la Iglesia Católica existe una "corriente irracional, muy
autoritaria, muy anti-ilustrada y, desde luego, muy poco humanista". Considera
que esta corriente en determinados momentos "campa a sus anchas", siendo éste
uno de esos momentos. "La jerarquía de la Iglesia Católica en España tendrá que
acabar aceptando que los tiempos de la religión de estado ya terminaron",
sentencia el socialista y, apostilla, "afortunadamente".
Tal y como él lo entiende, los valores morales se pueden
predicar con total libertad, pero de la misma manera deben ser asumidos
libremente por las personas. "Las premisas sobre las que se asienta esta
convivencia son el pluralismo y la libertad", comenta Pérez, "no se nos puede
adoctrinando y juzgando continuamente". Asimismo, cree que cualquier persona que
tenga un conocimiento más o menos profundo de lo que ha sido la historia de la
Iglesia, sabe que "la autoridad eclesiástica, no tiene autoridad moral para
estarnos juzgando de manera continuada".