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Tengo razones para vivir y
darle gracias a Dios por tener lo que tengo, mis hijos, mi familia, mis
principios...Pero también tengo razones para no soportar más este dolor cada día,
el dolor de la incertidumbre del no saber, del sufrimiento que te imaginas en
la distancia que es aún peor que el que ves con tus ojos.
¿Cómo puede una Dirección General de Protección al Menor y a la Familia permitir que una
niña de 6 años no sepa nada de su familia con la que convivió como hija durante
más de dos años?
¿Cómo permiten que una familia entera, quienes fueron sus
padres, sus hermanos mayores, su hermana pequeña, ignoremos su paradero
actual, su estado, sus circunstancias y derramemos lágrimas cada día?
¿Cómo se entiende, que siendo parte de un procedimiento judicial
y, por lo tanto, también de una ejecución de sentencia, por parte del juzgado,
si esta sentencia se ha cumplido, no tengamos ni un sólo documento, resolución
o informe, donde se nos comunique tal contenido?
¿Cómo, después del fatídico 10 de mayo, cuando se llevaron a la
pequeña de la clínica donde estaba ingresada ya hace unos ocho meses no hayamos
tenido ni una sola noticia de ella?
¿Cómo se pueden amparar diciendo que el poder judicial es
independiente cuando se cometen estas atrocidades?
¿Cómo una niña que tenía entonces cinco años dejó atrás en su
casa y aún permanece como el día que la arrancaron de nuestra familia, toda su
ropa, sus juguetes, sus libros, sus fotos, sus vídeos, toda su caja de
recuerdos, sus trajitos de carnaval, sus objetos personales, su mantita, su
cojín, su peluche preferido, sus dibujos, sus alhajas...Cómo puede suceder esto
en el siglo en el que vivimos?
¿Cómo pueden ser partícipes del pensamiento sangrante de que" la
hemos abandonado"?
¿Por qué si lo que está sucediendo hasta ahora fuera positivo se
esconde con tanto interés? ¿Por qué sabiendo lo que la queremos, si fuera ahora
feliz, aunque sea completamente antinatura ya que
es desgarrador lo que está viviendo, no se dice y se demuestra? No basta con
una noticia en el periódico, sin fuentes oficiales y supuestamente de una
parte, para quedarnos tranquilos y olvidarnos como si fuese el amor un objeto
sin importancia que pasó por nuestras vidas?
¿Por qué si se acuerdan de nosotros para seguir atosigándonos
con el procedimiento penal y machacándonos con citaciones que vienen constantemente para declarar sobre lo mismo continuamente
no lo hacen también para informarnos sobre ella?...
Desaparecida, sí, desaparecida en el sumidero institucional,
anulada su persona, sepultados sus recuerdos, tsunami cruel, despiadado,
hecho sentencia en los hondos abismos de la Administración que
ha puesto siete mares entre medio, llorando silencios amargos ella allá, su
hermana, su familia y sus papás acá, separados ¡a cuántos años luz! ¡Con cuánta impiedad! mientras sigue la apuesta, ese no va
más de vil apariencia de que las cosas en esta sociedad son lo mejor que pueden
ser y lo posible es lo que hay para explicar que a una niña de seis años se la
condene al silencio de los suyos privándola del por qué de tan perversa
prohibición. ¡Si ni siquiera esta parte legal sabe si se ha ejecutado la
sentencia!
Alguien ha puesto una roca sobre la menor y nadie nos ayuda a aliviarla de su peso. ¿A dónde acudir ya?
Soledad Perera

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De todas formas, personas como tú, que luchan sin descanso y que no decaen recibirán algún día su recompensa. Al menos eso espero. Como también espero que quienes abandonan a niños o animales padezcan lo mismo que han repartido con un ajuste de cuentas de la propia vida y siento tener pensamientos de esta manera tan negativa pero hay casos que se nos clavan en el corazón y dejan huella aún mayor que lo que la razón nos manda.
Te deseo mucha suerte Soledad y un 2008 en el que puedas saber algo de tu hija y recibas respuestas a todas esas preguntas que se quedan impresas en esta página y a la vez te solicito solidaridad.
Existe una campaña para evitar una injusticia cometida en esta misma isla por un ... no sé como llamarlo... un algo. Se están recogiendo firmas para evitar casos como estos, para que las leyes respondan y para luchar una y otra vez y sin descanso. De momento la respuesta es masiva. Y esperamos que esto, como lo de Piedad, tampoco quede así. El caso de Vela. Puedes verlo en tenerifeenlinea.com
Un beso de una agradecida alumna de un buen padre como el tuyo.