Llevo una semana en
España. El objetivo de mi estancia es conseguir lo necesario para el proyecto
que intento realizar y algunos asuntos personales.

Durante mi estancia
en Camerún he tenido la suerte de conocer algunas ONGs que realizan una labor
asombrosa con muy pocos medios. En una de ellas
www.roots4kids.com conocí a Christ,
una buena amiga que he hecho en estas tierras. Hemos tenido interesantes
conversaciones. A ella le ocurrió algo parecido a mi experiencia. En su día
decidió ir como voluntaria a la misma organización en la que he estado. Allí
pudo ver que la ética de esta organización no correspondía con lo que
propugnaban. Y, gracias a ello, empezó a darle vueltas a la cabeza. Realmente es
como una droga, supongo, no paras de pensar en lo mismo día tras día. Vienes de
vuelta con los tuyos, en tu tierra, tus olores, tus paisajes, tus amigos. Pero
no eres el mismo. Intentas explicarle a todos tu experiencia y ves en las caras
de los demás que no entienden realmente lo que les cuentas, que no va con ellos.
Y además,realmente, que estás solo y empiezas a comprender por qué estos niños
pasan hambre; por qué estos niños no tienen ropa que ponerse; por qué se mueren
de enfermedades a edad temprana.
Es un viaje que tienes que hacer tú mismo, con
tu equipaje, sencillo, un par de camisas, etc... Pocas cosas. Pero el trabajo y
el sentido de lo que te rodea, que te ha rodeado durante toda tu vida, ya no
vale. Nada vuelve a ser lo mismo. Los valores, tus esperanzas se desmoronan. Has
nacido de nuevo y te has convertido en otra persona. Sigues siendo el mismo cara
a los demás pero tú sabes que eso no es cierto. Todos te ven igual y te tratan
igual pero no entienden que ya no es así. ¿Cómo explicarles a tus seres que te
quieren que ya eso no es así?, ¿cómo hacerles entender que has muerto y que me
convertí en otra persona?. Notas una especie de miedo, entre ellos, a aceptar
que has cambiado. Ya no perteneces al mismo grupo. Cuando me oyen hablar sobre
lo que me importa, sobre lo que quiero hacer, miran a otro lado o cortan la
conversación.
"Ya, claro, ya, por supuesto" Y ahí
entiendes por qué ocurre lo que ocurre en este maravilloso mundo. Nos pasamos el
día tratando de limpiar nuestras conciencias con aportaciones a diversas ONGs.

No nos importan la transparencia de ellas ni a dónde van esos dineros. Estoy
tramitando los papeles para la ONG y cuando me asesoraron me llamó la atención
una de las frases que me dijo el chaval que me atendió:
"nosotros
llevamos 15 años con nuestra ONG y nadie, NUNCA, nos ha hecho una inspección ni
nos ha pedido los papeles". Eso me dejó de piedra. Significa lo que
todos nos imaginamos. Que muchas de ellas, me atrevería a decir que la mayoría
de ellas, carecen de la ética necesaria para que el dinero que aportamos llegue
realmente al sitio que creemos que va. Sueldos para unos y para otros;
alquileres de locales maravillosos y bien amueblados; anuncios en televisión y
prensa (con lo que eso supone de gasto); voluntarios pagados por estas
organizaciones. ¡Cuánto se podría hacer con ese dinero mal gastado!.
Yo no puedo
entender una ONG como una empresa en la que la gente recibe un salario, me
resisto a aceptarlo. No quiero decir que TODAS actúen de la misma forma. A Dios
gracias no es así.
Volviendo al
principio. Durante mis artículos he recibido correos animándome en mi tarea,
diciéndome que contara con ellos para ayudarme. Algunos de ellos se les ha
desinflado el globo. Quizás los cogí, durante la lectura de mi artículo en
Camerún, con el corazón dispuesto a ayudar, pero al volver a su realidad se
dejaron de lado, nuevamente, los valores de solidaridad, compasión y demás. Nos
hemos acostumbrado a capear nuestro día a día y es cierta esa frase de
"
a mí que me dejen con los problemas de los demás. Ya tengo suficiente
con los míos". ¿A dónde nos está llevando esa actitud?, ¿podemos
recapacitar, realmente, sobre cómo queremos que este mundo sobreviva?. El mundo
es muy pequeño, amigos míos, y mañana podemos ser nosotros o nuestros propios
hijos los que necesiten de vuestra ayuda.

Y os aseguro, os juro, que es muy
gratificante ver la cara de una persona que se encuentra en el abismo de su vida
y tú estás ahí para para tenderle la mano. Ese niño, esa persona nunca se
olvidará de ti y será capaz de cualquier cosa para corresponderte. Además, le
habrás enseñado que ayudar es importante y que todos, como me dijo Ewungwa el
primer día que le conocí, así sin más, antes de cruzar ninguna palabra,
"
TODOS SOMOS HERMANOS EN ESTE MUNDO". Qué razón
tiene.
He dejado demasiadas
personas, niños, criaturas indefensas allí que esperan mi ayuda y vuestra
colaboración, esperanza en lo que quiero hacer por ellos y no voy a
defraudarles. Cueste lo que me cueste. Así que, con esta columna, lo siento, voy
a intentar (y espero conseguir) bombardearos y despertar esa conciencia que sé
que tenemos todos.
OS DESEO, DE
CORAZÓN, UN FELIZ AÑO NUEVO 2008
Saludos desde
Camerún
Antonio Pérez (
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
)
www.savecameroonchildrens.org
(A Victoria y
Cecilia)