|
Sociedad/ Días atrás se publicaba en el Diario
de Las Palmas "La Provincia"
una noticia sobre el caso Piedad donde no constaban fuentes de los datos que en
ella se aportaban y tampoco firma de ningún redactor.
Esta noticia, que estaba encabezada
por un nombre y apellido completo y hablaba de una fecha de un juicio penal
dando datos concretos sobre la pena solicitada de un procedimiento señalado, no
tenía, a nuestro entender, más intención que la de dañar el nombre de una
persona y de su familia y confundir a la opinión pública omitiendo datos y
acentuando otros, desvelando fechas y acontecimientos, quizás, con el único fin
de reunir espectadores el día del juicio e intentar lograr hacernos bajar la
cabeza, desacreditando así a una familia
a la que relacionan con penas de cárcel públicamente como si de delincuentes o
de terroristas se tratase.
Por este motivo, por el grave daño que
ha intentado ocasionar el enfoque de dicha publicación procedemos a puntualizar
los siguientes aspectos:
-
El
caso Piedad surge de una adopción nacional (también llamado acogimiento
pre-adoptivo), nunca de un acogimiento temporal o transitorio.
-
La Dirección General de Protección al Menor la
Familia se ocupó de buscar y asignar unos padres a una menor
que residía hacía años en una casa de acogida. Nunca se buscó un hijo para unos
padres.
-
Se
entrega esta Menor para ampararla, cuidarla, protegerla, alimentarla, educarla
y quererla.
-
Se
prepara esta Menor en la casa de acogida para recibir a sus padres, hermanos y
familia.
-
Se
firman los documentos de adopción nacional o acogimiento pre-adoptivo.
-
Y
después de la niña adaptarse, superar muchas carencias y sentirse querida surge
el Caso Piedad por los motivos ajenos que fuesen.
-
De
vivir algo más de dos años integrada y feliz en el seno familiar, querida por
sus abuelos, tíos, primos, hermanos, amigos, compañeros, profesores, padres... de
sentir un lugar y un espacio propio se acaba todo para nosotros pero
principalmente para Ella.
-
Sus
padres, su familia y cuantos la han querido sienten el enorme orgullo de haber
formado parte de su vida dándole todo el amor y arrancándole muchas sonrisas
que yacían antes extraviadas.
-
Nos
produce orgullo haberla visto dormir plácidamente, superar todas sus afecciones
físicas y emocionales. Haberla cogido en brazos para que viese a los Reyes
Magos, contemplarla abrir los regalos de sus cumpleaños y soplar las velas de
sus tartas.
-
Nos
sentimos orgullosos de haberla vacunado, cuidado y medicado, de sentarnos a los
pies de su cama para contarle el cuento de winnie de pooh, de enseñarle a
saborear el potaje y a masticar la comida.
-
Nos
sentimos orgullosos de haberle despojado la expresión de soledad de su rostro y
de reír haciéndole cosquillas a los monstruos que asomaban, al principio, en
sus sueños.
-
Nos
sentimos orgullosos de haberla cuidado, protegido y amparado como ella nos demandaba
y nosotros respondíamos.
-
Nos
llenamos de orgullo por haber tenido
miedo de exponerla a un grave riesgo como se recogía en documentos oficiales de
expertos.
-
Nos
sentimos orgullosos de tenderle los brazos cuando ella se aferraba a nuestras
piernas, de haberle enseñado el sentido y el valor de la familia e inculcado
los principios que rigen el buen vivir.
-
Nos
sentimos orgullosos de habernos ceñido al Derecho, a lo que dictan las leyes
sobre la infancia, a lo que nos indicaba en todo momento la Dirección General
de Protección al Menor y la
Familia, al amor y seguridad que sentía Piedad por nosotros.
Ya, ni siquiera nosotros por Ella.
-
Cumplimos
cada unos de los requisitos humanos y legales que nos exigía el amparo y la
protección de un menor.
-
Y
con creces, esta familia, familia que ya anteriormente estaba formada, le dio
toda la felicidad que supo darle.
-
En
ninguna universidad se imparten clases
de cómo desprenderse de un ser querido, de un niño, de un hijo. De cómo
aprender a despojarla a Ella de nosotros.
-
Y ni la Dirección General
ni el cuerpo judicial nos la impartieron. Nadie se ocupó de nosotros ni de
ayudarnos a cómo separar a dos hermanas pequeñas que se adoraban.
-
Esta
familia ha sufrido y sufre lo indecible pero se siente y siempre se sentirá
orgullosa de haber afrontado un caso tan sangrante, cuyo origen y evolución estuvieron y están repletos de
incógnitas que nosotros nunca pudimos entender ni aclarar porque nos hallábamos y nos hallamos inmersos
en una historia dramática que no deseamos que nadie viva.
-
Esta
familia hoy duerme con el dolor perenne por la incertidumbre desgarradora de no
saber NADA de Ella pero duerme con la conciencia tranquila. Por lo tanto
estamos orgullosos de haber entregado el más noble de los sentimientos de la
forma más honrada y leal porque nadie, absolutamente nadie nos puso límite al
amor.
-
Por
ello y, sin ningún ánimo de desafío, deseamos dejar claro que no podemos sentirnos
avergonzados ante el enfoque y premura de tal noticia ya que no somos
delincuentes ni asesinos y esta historia se resume simplemente a "una familia
que supo amar y una pequeña que necesitaba sentirse amada".
-
Respetando
la libertad de expresión de cada uno y aclarando lo que nos parece desmesurado
y carente de toda humanidad, sólo
agradecerle, absolutamente a todos los medios de comunicación, entidades,
familias y personas su comprensión.

Noticias Relacionadas:
|
Madre coraje, es lo que eres, madre de acogida de Piedad. Toda la suerte pera ti y para Piedad y que un día ,muy pronto puedan encontrarse y fundirse en un abrazo que ninguna ley, ni gente sin corazón puedan separar ¡nunca mas¡.