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Gran Canaria/ La UD Las Palmas arrancó este sábado un empate en el Ramón Sánchez
Pizjuán de Sevilla tras empatar sin goles frente al filial del cuadro andaluz.
El resultado final se antoja justo ya que los amarillos, que tuvieron que
'sufrir' otra vez el arbitraje del murciano Bernabé García, salieron
amedrentados y fueron inferiores en la primera parte, mientras que en la
segunda, con Adrián sobre el césped, los pupilos de Juan Manuel Rodríguez
merecieron más que su rival.
En la primera parte la UD fue inferior a su rival. Los
amarillos perdían con rapidez el balón y el Sevilla B controlaba el juego. A los
cuatro minutos llegó el primer susto, con una entrada por el lateral de Ramírez
que no encontró rematador por muy poco.
Ocho minutos después pudo cambiar el sino del partido. David
Prieto cede atrás de cabeza y Marcos Márquez lee la jugada a la perfección y se
mete entre el zaguero y el meta. Difícilmente el ariete sevillano iba a llegar
al balón, pero Prieto le agarró con claridad sin que el colegiado, el mismo que
expulsó al punta amarillo frente al Numancia, ni su auxiliar quisieran verlo. La
jugada era clara, penalti y expulsión, pero Bernabé García dejó seguir el
juego.
En el minuto 19 Marcos Márquez lo intentó de lejos, pero sin
crear problemas a Javi Varas. En el 23 llegó la primera ocasión nítida del
choque. La zaga amarilla se durmió y dejó enganchar un disparo raso desde la
frontal a Juanjo, que se encontró con el palo. El rechace se encontró a una
defensa que seguía de letargo y Armenteros se llevó el esférico, aunque entonces
apareció la figura de Santamaría para despejar con apuros. Eran los peores
momentos para los isleños, que perdían continuamente el esférico. Trashorras y
Pitu, titular supuestamente para aguantar el balón, no aparecían y el Sevilla B
llegaba con facilidad hasta el área.
En el minuto 38 fue Juanjo el que, completamente sólo, remató
en el área de cabeza, aunque afortunadamente desviado. Cuatro minutos más tarde
llegó la gran ocasión de los locales. Ramírez se inventa una jugada en la que
finalmente es derribado por López Ramos. El penalti, claro, no dudó en señalarlo
Bernabé García. Pablo Sánchez, muy seguro durante todo el año desde los once
metros, se encargó de ejecutar la pena máxima. Lo hizo como el segundo penalti
lanzado por Cannobio en el choque entre los amarillos y el Celta, y Santamaría
volvió a intuirlo, aunque en esta ocasión no despejó el esférico sino que lo
detuvo con gran seguridad.
En la reanudación Juan Manuel Rodríguez dio entrada a Adrián
Colunga por un desaparecido Pitu. Con el asturiano en la cancha la UD ganó en
profundidad y empezó a asustar a Javi Varas, aunque el sibilino arbitraje de
Bernabé García permitía a los andaluces seguir controlando el juego, ya que
cualquier acción dudosa era señalada en contra de los intereses amarillos, que
además eran los únicos en ver cartulinas.
A los seis minutos de la reanudación llegó otra jugada
polémica. Balón colgado al área y posible agarrón sobre Roberto Trashorras que
el colegiado no ve. Aún así la jugada pudo acabar en gol ya que la defensa se
despistó y en el segundo palo Sergio Suárez, completamente sólo, mandó el balón
a las nubes. En el diez la UD tuvo otra gran oportunidad cuando una perfecta
triangulación acabó con un preciso pase de Trashorras sobre Adrián, que se
plantó ante Javi Varas y con todo a favor remató y estrelló el esférico en el
pie del meta andaluz.
La UD daba otra imagen porque tenía más el balón y porque la
rapidez de Adrián volvía loca a la zaga blanca. En el minuto 68 el pequeño punta
asturiano llegó de nuevo al área tras otro gran pase de Trashorras, pero disparó
desviado, y tras un paradón de Santamaría a tiro de Casado, Adrián tuvo otras
dos ocasiones, primero tras un saque largo de Santamaría en el que remató flojo
y después al cabecear desviado un preciso centro de Nauzet.
El Sevilla B lo intentaba gracias a las continuas faltas
señaladas por el colegiado, aunque quien realmente llegaba con peligro era la
UD, que tuvo su última gran ocasión en las botas de Trashorras,q uese encontró
con Javi Varas en el lanzamiento de una falta. El despropósito de Bernabé García
llegó a su culmen cuando señaló el final del choque cuando los amarillos gozaban
de un córner a su favor.
Al final, empate a cero y la UD que duerme fuera de los puestos
de descenso a la espera de lo que mañana haga el Alavés en su visita al
Hércules.

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