|
Gran Canaria/ Los pequeños comercios de la capital grancanaria
empiezan a ver los efectos de la tan cacareada desaceleración económica
con una bajada en sus ventas del 25 al 30 por ciento en el pasado mes
de marzo con respecto a 2007. Para unos, la culpa es del "negativismo,
que genera incertidumbre y alarmismo" en el consumidor. Para otros, el
descenso del consumo es más que evidente. En lo que coinciden todos es
en pedir al Gobierno de Canarias medidas que reactiven el consumo y,
sobre todo, el empleo, ya que son dos factores irremediablemente
ligados.
Según el presidente de la Confederación Canaria de la Pequeña y Mediana
Empresa (Cecapyme), Prudencio Lorenzo, el año 2008 empezó con un final
de campaña de Navidad parecido al 2007. Sin embargo, mientras que en el
año pasado se estabilizó el consumo, "en febrero de este año y, sobre
todo, en marzo el consumo sí ha descendido".
En Semana Santa, los comercios vendieron "muchísimo menos y pensamos
que abril será catastrófico" en las ventas. Y todavía "nos quedan dos o
tres meses bastante duros" hasta que llegue el verano y los turistas
"activen el consumo y ayuden a aliviar" la situación.
Mientras, el comercio ve con preocupación la situación económica
actual. "Los profesionales no saben por donde tirar" ante la falta de
consumo y, "lo más peligroso, la destrucción de empleo". Para Lorenzo,
si hay desaceleración pero sigue habiendo creación de empleo, la
situación se puede superar en doce meses, pero si no hay empleo, "ya no
es una desaceleración, sino una crisis que puede tardar en superarse
cinco o seis años".
LA CRISIS VA POR ZONAS
Por zonas, los comerciantes se muestran preocupados y se mantienen a la
expectativa ante una situación que no saben si irá a peor. Así, en
Pedro Infinito las ventas han descendido un 40 por ciento en lo que de
año. La dinamizadora de ese entorno, Raquel Montero, explica que "la
gente entra, mira y no compra, ya que el consumidor no dispone de
dinero". De todos modos, en este rincón de la capital grancanaria no ha
habido, de momento, cierres de locales comerciales.
Mesa y López también ha notado la recesión económica y "muchos
comerciantes se quejan de que las ventas van por debajo de lo
esperado", señala la secretaria general de la Asociación de Empresarios
de la zona, Pepi Peinado, quien apostó por "aguantar el tirón y
esperar" a que pase la 'tormenta'. "Son ciclos económicos que se
repiten", añade.
Siete Palmas y Triana se han mantenido en sus ventas este año, pero
están "preparándose" ante la tan anunciada crisis. Para el presidente
de la Asociación de Empresarios y Profesionales de la Zona Comercial
Abierta Siete Palmas, Ignacio Guerra, la crisis "no se siente, pero sí
vendrá y hay que prepararse para ello" con proyectos para incentivar la
llegada de clientes a los comercios. Para este año y para el próximo no
se espera crecimiento en este área en expansión de la ciudad, por lo
que "cerrarlo igual que el año pasado sería positivo".
TRIANA
También en Zona Triana esperan cerrar el año con cifras similares al
pasado, cuando hubo un crecimiento en las ventas del dos por ciento, un
porcentaje pequeño que hace que los comerciantes "miren más" la
cantidad de producto de la que proveerse por si luego no se vende.
Su presidente, Carlos Rivero, cree que si desde la Administración "se
ponen las pilas, acabaremos bien el año" y apeló a ser "más sensatos" y
menos "alarmistas", ya que "tanto negativismo genera incertidumbre y
alarmismo" entre los consumidores y dejan de comprar.
Y es que todos apelan a medidas que ayuden a reactivar el consumo y el
empleo. Para el presidente de Cecapyme, se trata de conseguir "más
entendimiento con el Gobierno de la Nación para que haya más inversión
en Canarias" que genere "más empleo o al menos evite la destrucción".
Además, apuntó a la necesidad de medidas fiscales que eviten el aumento
de los precios de los productos básicos.

Noticias Relacionadas:
|