¿Tienes hijos?. En el libro de familia dice que yo tengo dos
hijas. Se llaman Victoria Serena y Cecilia Sol a quienes dedico todos mis
artículos. Victoria cumplió 6 años el domingo 13-04-2008 y Cecilia cumplirá el
mes de septiembre 4 añitos. A Victoria no la podré, ni siquiera, felicitar por
teléfono, la madre no me deja hablar con ellas por teléfono, con ninguna de las
dos.
Dije que el libro de familia dice eso, legalmente, de la misma forma legal
que la justicia me las ha arrebatado, insisto, LEGALMENTE, permitiendo que esto
pase. Mis hijas me adoran como yo a ellas. ¿Mi pecado, mi error, mi culpa?. No
poder soportar un matrimonio insufrible. Por ello me ha castigado esta sociedad,
por esta razón miles de padres, digo PADRES MASCULINOS, nos encontramos con un
futuro totalmente incierto con respecto al futuro de nuestros queridos hijos.
Niños que serán utilizados en nuestra contra.
Niños que serán educados con odio
hacia nosotros. Niños que son manejados de una manera vergonzosa ante la
impasibilidad de los jueces. Madres que descargan su odio hacia nosotros
utilizando a sus propios hijos con mil excusas intentando justificar su actitud.
¿Quién sale perjudicado realmente?. Obvio, ¿no?. NUESTROS NIÑOS. Ellos no
decidieron que ocurriera, ellos no pudieron elegir. Ellos son las auténticas
víctimas, las únicas víctimas. Nosotros podemos elegir, ellos no. Nuestros hijos
no entienden por qué papá no está en casa mientras las madres se encargan de
generar odio hacia nuestra persona. ¿Les suena?. Estoy seguro de que conocen a
más de uno en mi caso. Y sigue pasando...
¿Por qué les cuento todo esto?. Porque quiero a los niños. A
todos los niños que se ven solos en este mundo. A los niños que han perdido a
sus padres por una razón cualquiera. He visto a niños maltratados en Camerún.
Auténticos cafres que los maltratan como si fueran perros. Niños que sufren
abusos de sus familiares. Niños que son prostituidos para ayudar a la familia.
Niños que deambulan por las calles solos, sin un brazo en el que apoyarse para
descargar sus lágrimas. Yo lo he tenido que ver, he tenido que consolarles. Un
abrazo, una sonrisa, unas palabras de consuelo. Muy poco, muy poco, lo que podía
hacer. Y quiero hacer más. Ya lo he escrito antes en uno de mis artículos, ellos
no tienen un padre y yo no tengo a mis hijas, me las quitaron, por eso hacemos
pareja. Ellos me pueden abrazar y llamarme "uncle Antonio" y yo les puedo decir
"querido hijo". Nos reímos, jugamos, lloramos juntos. Me consuelan y yo trato de
consolarles. Es realmente gratificante.
Las cosas no son muy diferentes aquí o allí. Siempre son los
niños los maltratados. En este mal llamado Primer Mundo dejamos que lo que a mí
me ocurre sea moneda corriente y lo envolvemos de un aura legal. "Es por el bien
de los niños", "por la estabilidad de la familia", "los niños
DEBEN estar
con la madre", "es lo
NATURAL". Y muchos más argumentos que estoy cansado
de oír, arto de oír. Eso sí, que no se nos ocurra no pagar la pensión, que
entonces nos quitarán la Patria Potestad. Yo estoy en el paro, gano 590 € y
tengo que pagar a la madre 620 €. Obviamente no me llega, necesito la ayuda de
los demás para hacerlo. Y lo hago, que quede claro. La madre gana tres veces más
que yo y cuando las niñas están conmigo en el periodo de vacaciones también le
tengo que pagar la misma cantidad. Gracioso, ¿no?. Yo puedo contarles esto
porque este periódico me da la oportunidad de hacerlo, pero mi caso es uno más
entre miles y miles de casos. Entre miles y miles de injusticias que esta
sociedad está cometiendo con nuestros querido hijos. ¿Alguien parará esto alguna
vez?. ¿Alguien entenderá que esto es un auténtico
GENOCIDIO?. ¿Se
atreverá algún hombre de bien a cambiar esta tremenda injusticia?.
Me temo que
nadie tiene lo que se debe de tener para hacerlo. ¿Quién cogerá al toro por los
cuernos?. Es decir, ¿qué Ley Políticamente Correcta permitirá que a un hombre se
le suponga con la misma capacidad de la mujer para cuidar con cariño y esmero a
sus propios hijos?. Porque se nos presupone, de entrada, violadores,
maltratadores, asesinos potenciales o lo que se denomina ahora
Violentos de
Género como si la violencia fuera exclusiva del género masculino. Pues yo me
atrevo a escribir, a decir, a gritar en voz muy alta que de esta manera lo que
provocamos es que sea la mujer la violenta; que sea la mujer la que nos utilice
en su beneficio (que suele ser económico); que sea la mujer la que, con la
aquiescencia de la justicia (lo escribo en minúsculas adrede), pueda herirnos,
dañarnos, hundirnos, convertirnos en miserias humanas, en muertos que andan con
la mirada perdida, en auténticos desechos humanos utilizando a los que más
queremos.
No hay día en que no piense en mis dos queridas hijas. Y
tampoco pasa el día en que no piense en mis niños de Camerún. Por mis hijas no
puedo hacer nada, todo lo intenté, me gasté lo que no tenía en abogados (ellos
son los que ganan en todo esto, 20.000 € hasta hoy). Pero creo que sí puedo
intentarlo y conseguirlo con los huérfanos de Camerún. Pero no podré hacerlo
nunca si, llamando a vuestras puertas, no recibo respuesta. Os necesito, os
necesitan...
MÍRALE
Saludos desde
Camerún
Antonio Pérez
(
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(A Victoria y
Cecilia)