|
Quienes único puede haber recomendado a Ángel Llanos y a
Zerolo sacar a policías de las calles para asignárselos como escoltas, se los
llevan hasta cuando viajan a Nueva York por aquello de la amenaza de Al Qaeda
(será), pudieran ser sus respectivos sicólogos. Estos chicos deben tener algún
problema y lo de los escoltas acaso se correspondería con una parte del
tratamiento.
Y yo no lo digo porque algunos de ellos se estén mamando más
de doscientas mil pesetas mensuales en horas extras, que si se las pagan será
porque se las hacen trabajar (supongo), sino porque en el supuesto caso que en
Tenerife existiese el más mínimo riesgo de amenaza terrorista hacia los cargos
públicos de ATI o del PePe -que yo no lo sé aunque lo dudo bastante- el hecho de
proteger a dos de esta manera sencillamente implicaría desviar el riesgo hacia
unos cuantos centenares de cargos públicos que purulan por ahí, desde el
Ayuntamiento de Vilaflor hasta el Cabildo de Tenerife. Porque, esencialmente,
nadie conoce de ningún peligro extraordinario que pudieran afectar directamente
a estos dos personajes políticamente patéticos. De hecho, según dice Andrés
Chaves, Zerolo está siendo vigilado muy de cerca por la Fiscalía Anticorrupción,
con lo que acaso cuenta con vigilancia y con contra vigilancia. Que ni Juan
Carlos.
En fin, que por los datos que parece le ha pasado Zerolo a
Ciudadanos de Santa Cruz, según cuenta La Gaceta, en tres meses nueve individuos
se han levantado cerca de 40.000 euros en horas extras. Vamos, que la cosa al
año nos podría salir por unos 160.000 euros tranquilamente. Pero esto podría ser
el chocolate del loro si, como dice el decreto
por el que Zerolo sacaría a estos trabajadores de la calle digitalmente (los
elige él directamente no sé si por cachas o por cualquier otra motivación), el
propio alcalde dispone y decide sobre otras
"gratificaciones por servicios extraordinarios que se efectúen, así como
aquéllas que en cuantía suficiente primen la actividad extraordinaria, su
especial rendimiento y el interés o iniciativa con que desempeñen su trabajo".
Que no creo que ni Ciudadanos de Santa Cruz, ni nadie, tenga acceso jamás a esa
información. Ni mucho menos a lo que Zerolo pueda interpretar como 'especial
rendimiento, interés e iniciativa'.
Y a mí, en el fondo, me importa bastante poco lo que los
vecinos de Santa Cruz le permitan a estos personajes hacer con sus impuestitos
-y es que eso esencialmente es un problema de ellos que podrían solucionar al
menos cada cuatro años- pero lo que me indigna, lo que verdaderamente me cabrea,
es que no hace mucho arrastraron a una chiquilla unos quince metros por el suelo
para mamarle el bolso cuando iba a subir a una guagua a las nueve de la noche en
el límite entre Santa Cruz y La Laguna. Varios viajeros de la guagua, que lo
vieron todo, se bajaron y esperaron una media hora a que llegara una triste
patrulla de la Policía Nacional y tuvieron que ser ellos mismos, el desinterés
de la policía era absoluto, junto con los familiares -entre los que me
encontraba- los que diéramos una batida por la zona no para trancar al caco, que
eso no sólo era lo de menos sino que tampoco era competencia nuestra, sino para
encontrar el bolso porque la chiquilla estaba en exámenes y llevaba todos los
libros y apuntes porque venía de estudiar. Por suerte el bolso apareció en un
portal gracias a la colaboración de la gente decente. Ayuda por parte de cuerpo
policial alguno: Cero.
Que, por cierto, llamé a la policía para decirle que en el
interior del bolso -desvalijado lógicamente de cosas de valor- había aparecido
un destornillador de grandes dimensiones que el que lo encontró se ocupó
-ingenuamente- de meterlo cuidadosamente en una bola de plástico, y me dijeron
que a los efectos aquello no les servía de nada porque si encontraban alguna
huella legalmente no podrían relacionarla con el autor de los hechos, con lo que
me dirán ustedes el interés que éstos tenían por investigar nada. Acaso por
hartazgo o por falta de incentivos, que supongo que si esto le pasa a un
familiar de Zerolo hubiera aparecido hasta el que vendió el destornillador de
las narices.
Y así son las cosas -que los que nos conocen saben que jamás
nos inventamos nada- y así se las hemos contado. Y obviamente sólo hemos puesto
un ejemplo, muy personal y no especialmente grave, de lo seguros, arropados y
protegidos que nos sentimos los ciudadanos mientras éstos dilapidan nuestros
recursos de esta manera tan inmoral e indecente.
Por cierto, que me olvidaba. Que lo de las horas extra de los
escoltas -que al fin y al cabo se turnan- debe ser coña marinera comparadas con
las de los conductores del Audi a su disposición las 24 h (que fue lo primero
que puso Llanos en el pacto). Y con respecto a lo del tirón, decir que como al
mes y medio nos llegó una carta del juzgado -que tuvimos que ir a firmar a la
policía- con todo tipo de amenazas en el caso de que la chiquilla no perdiera un
día de clases, y algún familiar un día de trabajo porque es menor, en el caso de
que no acudiera a no sé que de un reconocimiento forense. Obviamente no le
hicimos ni puto caso al tema (a esas alturas afortunadamente ya no había
moratones), con lo que no me extrañaría nada que cualquier día de éstos
aparezcamos condenados por pasar olímpicamente de toda ésta mamarrachada de las
denuncias y demás.

Noticias Relacionadas:
|