Desde el sentimiento y la
frustración que he sentido ante la interpretación lógica al cese del viceconsejero de Emigración
por mandato y la exigencia unipersonal del presidente de mi partido en La
Gomera, Esteban Bethencourt, y teniendo noticias del regocijo que desde hace
días manifestaba a quien quería escucharlo del bufón y trasterrado gomero desde
su atalaya en Candelaria, me veo en la necesidad de expresar, abiertamente y
ante la imposibilidad de hacerlo en mis órganos del partido secuestrado,
Tinta de calamar: El presidente insular pretende tres objetivos sin
importarle para nada poner el barco de CC proa al bajío (él utiliza mucho la
terminología marina) con este órdago. La Gomera es la isla con menos
representación en el
Gobierno de Canarias, tan solo dispone de dos direcciones
generales, D. G. del Libro y D. G. de la
Academia de La Policía; vamos, que quema la madre nodriza y nos deja
solo con dos botes salvavidas.
1º.- Trata de evadir el debate y la crisis que se vive en La Gomera
agravada después de que él mismo propugnara una renovación generacional al
frente del partido. Dando marcha atrás y purgando a los atrevidos impulsores de
ese cambio; ejemplo claro de ello se está produciendo en Valle Gran Rey, donde
eligió al mejor para el proyecto y ahora
no lo quiere porque, dice, "es lo peor para su proyecto". Es decir,
transmite el aquí mando yo. ¡Y ya está bien!
2º.- Blindar el partido para y por su interés personal utilizando
el mismo método de Dimas
Martín (y la ruptura que provocó en su partido), rodeándose
de sus medianeros mas sumisos. Comenzó por nombrar una gestora en San Sebastián
con un medianero al frente y capitán de uno de los botes que nos queda en el Gobierno de
Canarias. Lleva tiempo intentando realizar la misma maniobra en los comités de
Hermigua, Agulo, Alajeró y Vallehermoso, eliminando, de un plumazo, todo
vestigio organizativo para crear a su gusto y que le permita llegar limpio e
inmaculado al Congreso Nacional de Octubre, para ser bendecido con tres años
mas de franquicia nacionalista. Pero sobre todo, en previsión del desenlace del
juicio donde está imputado por malversación y cuyo juicio se celebrará en septiembre
(Dios mediante; la autoridad competente y si no se retrasa con triquiñuelas
hasta después del congreso). Reventando con ello cualquier atisbo de formación
y consolidación de la idea de Canarias como una realidad y manteniendo su feudo
no librem sino a su libre albedrío.
Porque la militancia y votantes
de CC en La Gomera hablan de Región y de que no son buenos los feudos, ya que
estamos y sentimos una nacionalidad canaria: ¡ya está bien!
3º.- Satisface su propio interés. Trata de quitarse del medio a un gomero,
político y joven, perdiendo, quizá para siempre, a una persona que tenía mucho
que decir y aportar, y no se sustituye por otro gomero o gomera, político/a
joven y que también tenga mucho que aportar y decir, ya que odia "las
sombrillas". Lo hace proponiendo a una amiga ajena a La Gomera y de espaldas a
nuestra realidad para que, transitoriamente, le mantenga la plaza hasta su
desembarco en el otoño, como tenía previsto. De todos nosotros es conocido que
pedía para La Gomera esa cuota y se postulaba en ella, pero el presidente del
Gobierno, con buen criterio, se negó, alegando no querer en su gobierno un
miembro imputado; si esa situación cambiaba no abría problemas. De ahí la
necesidad de actuar para evitar la consolidación en el puesto de este miembro
del partido.
A
sus medianeros del exterior y el clan surgido de las tinieblas, que
enfilando la proa hacia el viceconsejero cesado, unos han conseguido recuperar
su estatus depredador a costa del bienestar social de los canarios y,
especialmente, gomeros en el exterior, y el clan de aquí, con la firme
intención de cerrar la puerta a la mayoría progresista y renovadora del Proyecto Nacionalista en La Gomera,
recibiendo como la "bien pagá" los diezmos del "Proyecto Seudo Nacionalista"
encarnado en la persona del presidente de CC Canaria de La Gomera. Palabra de
Dios.
¿Qué le pasa a Coalición Canaria
de La Gomera? ¿Qué les pasa a los comités locales que no reaccionan? Aquí,
cuando ocurre esto no es solo culpa del presidente insular, Esteban Bethencourt,
sino de todos los militantes y demás cargos públicos de la isla porque nadie,
por si solo, es un partido. Hace falta una organización y cuando esta falla,
todo, incluso el programa político, sobra porque no habrá nadie que esté
convencido de que lo que se dice es lo correcto.
Y que nadie crea que los
problemas políticos de un partido no les afecta a ellos. La política es el
instrumento social y legal para cambiar la sociedad y si los partidos no
funcionan la sociedad se tambalea; y en una isla como la nuestra, lo que pueda
estar ocurriendo en La Gomera afecta a la vida política de otras islas y mucho
más a la familia
Nacionalista de CC en cualquier pueblo de Canarias.
Es hora de que La Gomera
despierte de su letargo político y si el cese del compañero de partido al
frente de la viceconsejería sirve como detonante para que Coalición Canaria de
La Gomera se levante en renovación, bienvenido el cese. Coalición Canaria,
aparte de un proyecto, es un sentimiento; y los militantes que estamos en ella,
creemos y apostamos por nuestra identidad. Todos somos importantes en el
partido, y claro está, nadie es imprescindible. Y hemos contado con la suerte
de que Coalición Canaria sea vista como el partido de la esperanza y el progreso.
La han visto con ilusión, y tenemos la mejor herramienta; una militancia joven
y preparada pero que algunos amordazan, con el miedo, quizá, de que se les
arrebate el poder sin darse cuenta de que no existe poder sin la fuerza de las
bases y de sus críticas.
¡Y ya está bien! Que la gente
joven de este partido nos quedemos callados, esperando a que nos autoricen
hablar cuando quieran algunos y solo quienes quieran algunos porque si opinas
algo diferente no solo eres crítico, sino también el enemigo de la causa y el
espíritu feudal, o se amenaza para que estés subyugado por un puesto de trabajo
y de eso ¡Ya está Bien!.
En octubre Coalición Canaria
celebra su IV Congreso en el que la renovación, en todos los sentidos, debe de
darse, y no solo en las declaraciones sino en las realidades. Allí estaremos
los de Coalición Canaria de La Gomera. Estaremos todos, le pese a quien le pese.
Estaremos contribuyendo desde Coalición Canaria de La Gomera a abrir este
partido a nuevas esperanzas e ilusiones. Del Congreso debemos salir renovados y
con ganas de gritar nuestro Proyecto. Y lo haremos con respeto, desde la
democracia y desde una organización que tiene sus normas y estatutos, y todo
aquél que quiera imponer su idea es mejor que se quede en casa. ¡Faltaría mas!
Coalición Canaria en La Gomera tiene una gran oportunidad
de futuro si se dan tres condiciones: una , la unidad del partido renovado;
otra, si disponemos de un programa ilusionante para nuestra gente y otra si
somos humildes y reconocemos los errores. Poder arrastrar todas las
oportunidades que tenga la isla y ofrecerlas, ayudando a que cada cual camine
por sí mismo, sin tener que agachar la cabeza. Que los derechos no sean las limosnas que
se ofrezcan. Que ser joven sea una oportunidad y no un problema. Que todos los
nacionalistas gomeros sean parte del presente y del futuro de esta isla...
Cuánto me costaría en lo personal,
y como militante de este proyecto, reconocer en el otoño la opinión de Carlos
G. Roy cuando dice que: A
Canarias, y no sé por qué, le está costando Dios y ayuda
conformar una mínima identidad nacional. Existe, más o menos, en la calle, pero
no se traduce en las instituciones. La
simple perreta de hablar de nacionalidad (un eufemismo que no quiere
decir nada) en lugar de nación ya es bastante significativo. Y el verdadero
enemigo del todo brota, justamente, de sus partes, del insularismo miope que,
casi por definición, es la expresión política del egoísmo más exacerbado.
Ejemplos al respecto sobran, pero la experiencia histórica acumulada de lo que
supone este lastre no parece servir para nada, y de hecho hasta puede decirse
que en estos momentos goza de una excelente salud. Cuántos esfuerzos,
políticos, para deshacer una y otra vez lo que otros antes hicieron, para
volver la realidad a favor de tu propia
isla y por encima del resto. Y todo ello sabiendo que en cuanto tú te vayas
otro llegará que hará lo mismo, desmantelando tus afanes para repletar los
suyos. Y vuelta a empezar, en círculos, sin ir a parte alguna, como los tontos.
¡Ya está bien!, ya es hora de que
La Gomera y los hombres y mujeres de Coalición Canaria digan ¡basta
ya, se quebró el cánigo; queremos más democracia nacionalista, más renovación y
más Canarias
Ramón Cabrera Medina
Militante de Coalición Canaria en La Gomera.