Que Zerolo, que tanto se queja de enterarse por la
prensa de sus asuntos pendientes de pelotazos y demás en los juzgados, haya
filtrado a El Día la amenaza indecente de que va a ordenar el desalojo de ATAN y
de Amnistía Internacional en un plazo de 20 días -que supongo que el plazo
comenzará a contar desde que saliera la noticia publicada en el boletín oficial
de ATI-, tiene su guasa. Y que diga que llevan controlando los movimientos de
estas ONGs por medio de la policía municipal desde hace seis meses, para ver si
efectivamente están utilizando los locales, pues ya pareciera como un poco
grotesco, por no utilizar otro vocablo acaso un poco más grosero.
Y es que comienza su comentario sobre el tema en Onda Cero
este jueves diciendo que es que el Ayuntamiento no tiene claro quién ocupa sus
locales (ni por lo visto los locales que tiene, según dice), ni las actividades
que se realizan en ellos, y ha decidido comenzar la purga no por los bingos
ilegales o los los bares sin control alguno de muchas asociaciones de vecinos
afines, ni por lo que está pasando en el Parque Marítimo con fiestas ilegales y
demás. No, el hombre ha puesto a la policía a controlar los movimientos de ATAN
y de Amnistía Internacional para calcular a ver cuánto tiempo dedican a su
trabajo en estas organizaciones (una de ellas declarada de 'interés público' y
la otra el colectivo ecologista de más solera probablemente de Canarias) los
voluntarios que dedican unas horas a esto en sus ratos libres. En fin, nuestro
Zerolo, el de siempre.
Otra cosa es, que lo confirma en la entrevista el mismo Zerolo
y que ya nosotros suponíamos el otro día, que lo que demuestra Zerolo -además de
su nerviosismo y sus incoherencias sobre este lamentable asunto- es un cabreo
monumental porque los de ATAN no han atendido sus llamadas para la famosa
reunión sobre el chiringuito de la sostenibilidad que se ha montado por medio de
una fundación privada, cosa de la que no se había acordado este hombre en la
pila de años que lleva en el Ayuntamiento más que cuando se ha visto un poco
acorralado con sus imputaciones y demás por las qué, en el libre ejercicio de la
libertad de la que disfruta para hacer lo que mejor le venga en gana, no ha
considerado la opción de dimitir para no afrontar la defensa de las imputaciones
penales que le hace una juez y una fiscal parapetado detrás de un cargo de
alcalde y otro de diputado. Vamos, como si esto fuera un país decente, quiero
decir.
En fin, que no creo que ni Amnistía ni ATAN se vayan a ir de
esos locales porque es que el Ayuntamiento no sabe ni para qué lo quiere ni creo
que tenga ni muy claro hasta que puedan ser de ellos, como comentábamos el otro
día. Que otra cosa es que a ninguna de esas dos organizaciones le hacen falta
los treinta metros cuadrados que les tiene supuestamente cedidos el Ayuntamiento
para seguir realizando su generosa e impagable labor al servicio del bien común.
Que hasta yo, que nunca he estado en ningún grupo ecologista ni tengo claro que
me admitan en ninguno, estoy pensando estos días rellenar el impreso de ATAN no
por solidaridad con ellos, que no la necesitan y están superando poco a poco
cosas mucho peores que todo esto, sino por
tocarle un poco las narices al alcalde este facha e imputado que nos ha tocado
sufrir y/o padecer.
Que por cierto, en otra parte de la entrevista dijo que pese a
que los servicios sociales están colapsados por la crisis no se podía suprimir
mucho dinero en fiestas porque claro, si le quitamos a la gente los carnavales
les estamos quitando la oportunidad de olvidarse por unos días de sus
padecimientos, y eso desde el punto de vista psicológico no debía ser muy bueno.
Eso y que él en eso de las guarderías públicas no creía para nada. Y por el tono
de voz, estimado amigo, les juro que parecía que se quedó más ancho que largo
cuando lo largó tal cual sin que ningún periodista del grupo de Diario de Avisos
hiciera un simple amago por ponerle la cara colorada a semejante personaje, como
por otra parte es lógico también.