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Gran Canaria/ Las mujeres con cáncer ginecológico inferior ha aumentado un 40 por ciento en la
provincia de Las Palmas en diez años al pasar de 137 casos en 1998 a 192 en
2007, y la mayoría de las que presentan un estado avanzado de la enfermedad no
han ido prácticamente nunca al ginecólogo.
Así lo afirmaron hoy los
especialistas José Ángel García y Amina Lubrano, que comparecieron hoy para
explicar la técnica lamparoscópica que se aplica desde hace dos años para las
intervenciones de ginecología oncológica en el Hospital Materno.
Cuanto
antes se detecte la enfermedad mayores posibilidades de supervivencia hay, tanto
que si se coge en fases precancerosas sobreviven todas, incluso si son cogidos
en fase ya inicial.
Del estadío de la enfermedad depende que se planteen
tratamientos curativos o paliativos, explicó Lubrano.
El cáncer de
endometrio es el de mayor incidencia, entre 65 y 70 casos al año, en la mayoría
padecido por mujeres en etapas menopáusicas y obesas porque está relacionado con
la mala alimentación, la obesidad y la hipertensión.
Hasta abril de 2006
las mujeres susceptibles de ser operadas eran intervenidas por métodos
convencionales, de manera que se le realizaba una incisión de hasta 15
centímetros con ingresos hospitalarios incluso de 15 días y con los riesgos y
complicaciones que conllevaban este tipo de operaciones.
Desde abril de
2006 se comenzó a aplicar la técnica lamparoscópica a un 7 por ciento de las
mujeres y en la actualidad alcanza al 78 por ciento.
Los resultados del
tratamiento son los mismos pero con multitud de ventajas, desde el hecho de que
sólo son precisas tres o cuatro incisiones de un centímetro o menos a un
postoperatorio menos doloroso y un ingreso que puede ser de apenas 24
horas.
Las infecciones y los riesgos son menores y el cuerpo de la mujer
queda mejor preparado para los tratamientos posteriores de quimio o
radioterapia.
El cáncer de cérvix, padecido por mujeres entre 45 y 50
años, y de ovario, que afecta sobre todo a mujeres de unos 60, son los
siguientes con mayor incidencia, 51 casos en el último año en el primero y 53 de
ovario.
El equipo médico del Materno ha comenzado a aplicar la técnica
lamparoscópica también en estos casos.
El sarcoma registró diez casos en
2007, se contabilizaron ocho de vulva y tres de vagina, detalló la
especialista.
El incremento de los casos de cáncer coincide con el que se
detecta en las sociedades desarrolladas por diversos motivos, como la
alimentación, el mantenimiento de relaciones sexuales a edades más precoces y el
mayor número de cambios de pareja, detallaron.
El número de lesiones
precancerosas tratadas en el hospital grancanario también ha aumentado, pues se
pasó de 600 mujeres en 2000 a 1.000 en 2007.
El especialista destacó la
importancia de las detecciones precoces porque todas estas mujeres se
salvan.
Otro de los avances que se aplica en el Hospital es la detección
del ganglio centinela, que es el primero que se ve afectado de los más de veinte
que tiene la mujer y que son el medio de propagación de la
enfermedad.
Hasta ahora se extirpaban todos, con lo que esta intervención
invasiva conlleva de complicaciones y morbilidad, pero ahora se usa una técnica
de medicina nuclear, también aplicada en los melanomas y cánceres de mama, que
ayuda a detectar el primero que se afecta según el cáncer, con lo que puede ser
extraído y analizado, de manera que si no está afectado no se extraen el resto
de los ganglios y sólo se continúa con la extracción en caso positivo.

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