Yo creo que si Cristina Narbona, antes de que
Zapatero se cargara su ministerio 'estrella' de Medio Ambiente (que yo soy de
los que cree que hizo bien visto lo visto), le sobraban perras y quería hacer
alguna cosa graciosa en algunos ayuntamientos socialista de la isla de Tenerife
(Guía de Isora, Adeje, Candelaria...) podría haber cogido, por ejemplo, a ese
municipio de Adeje y haberle buscado una solución a esos tramos medios y bajos
de casi todos sus barrancos. Porque es que si lo que cayó en Santa Cruz, sin ir
más lejos, aquel fatídico 31 M cae en ese Sur Turístico (que el altísimo no lo
quiera) es probable que todavía estuvieran buscando guiris desaparecidos por
Cabo Verde y demás.
Porque la golfería, el crimen ambiental, el
atentado ecológico, el insulto a la inteligencia, la desvergüenza en estado
puro... que están llevando a cabo estos desalmados de Costas de la mano del
Rodríguez Fraga y con la inestimable ayuda del que en su momento se presentó
como
el gran conseguidor frente a Madrid,
Pepe Segura, en la única playa natural de callaos importante que le quedaba a
toda esa costa, francamente, nos trae a la memoria los peores tiempos del
Franquismo cuando el desarrollismo de los 60 y 70 trajeron consigo verdaderas
aberraciones ambientales (también era la época del hambre y se supone que la
cultura ambiental no era la que deberíamos tener ahora) de las que, con el
tiempo, la mayor parte de la gente decente y sensata se arrepiente.
Y es que al tremendo belillo, al bestia, al
impresentable que se le haya ocurrido echar arena (que más bien es tierra) en
esa playa abierta en esa costa para moler los callaos, supongo que para "otros
usos", sabiendo -de antemano- que inevitablemente después van a tener que hacer
un dique de protección porque si la madre Naturaleza no ha puesto arena ahí a lo
largo de miles de años es sencillamente porque no es viable, o no tiene ni puta
idea (cosa que dudo) o nos la están intentado meter doblada para que después
movilizar otro chorro de millones de dinerito público para deshacer el entuerto
terminado de cerrar con diques la práctica totalidad del frente marítimo de esa
zona turística que cada vez ofrece menos singularidad y más artificialidad (por
si fuera poco artificioso todo eso. Vamos, como si todos nos hubiéramos vuelto
definitivamente locos y como si sobrara el dinero y no hubiera otras
necesidades. Que esto no es una necesidad ni nada, sino un capricho criminal,
irreversible, y que nos costará una pasta gansa. Así de sencillo.
Que fíjense ustedes hasta qué punto llega la cosa
en ese Sur que si uno se pone a hacer fotos a esa aberración, que hacía tiempo
que no me cogía una calentura tan grande porque aquí uno termina como
acostumbrándose a casi todo, que si uno se pone a hacer fotos en ese paseo
marítimo de lo que está pasando te aparece un trabajador (que él no tiene la
culpa de nada) que tienen por fuera del perímetro de la obra para pedirte
explicaciones y preguntarte si eres de algún periódico. Es decir, que estos de
Costas que no quieren dar la cara y que ha llevado el desasosiego a muchísimas
familias modestas -siempre modestas- de esta tierra con la amenaza de las
demoliciones por un su puesto acceso libre al dominio público resulta que han
conseguido que determinadas cosas no se puedan ni mirar ni criticar libremente.
Que me dirán ustedes si no han mejor reflejo del Franquismo que ese.
En fin, que lo que nos ha traído el PSOE en materia
de costas (Crimen de Granadilla, playa a la medida de Antonio Plasencia y sus
intereses, líos con los deslindes, responsables que construyen en riscos y
cierran playas para no matar gente, playas privadas en Guía de Isora, esa costa
de El Rosario...) qué quieren que les diga, una cosa bárbara que sólo huele a
porquería. El otro día veía un anuncio del Cabildo en un programa de televisión
a nivel de España y hablaban de playas 'paradisíacas' en Tenerife. Y yo no sé,
francamente, lo que son las playas paradisíacas, pero si la expresión se refiere
a playas naturales y limpias que se regeneran por sí mismas, porque en otro caso
no serían naturales lógicamente, las mejores están entre Arico y Granadilla. Las
de Arico, de momento, se salvan gracias al viento que ha ahuyentado a los del
bloque (de momento, porque los planes de Eladio son otros), pero la media docena
de playas impresionantes con las que cuenta Granadilla, las mejores sin duda de
la Isla, están ahora amenazadas por el Crimen del macropuerto.
Y fíjense ustedes hasta dónde llega la animalada,
que al final han tenido que reconocer que eso es verdad (lo que estuvieron
negando durante muchos años) y sen han comprometido con una absurdo
bypass (que eso es una técnica de cirugía) que pretende ayudar a la
arena que alimenta a esas playas a traspasar el dique de abrigo del puerto. Y
son tan belillos y tan bestias (eso no se ha hecho en ninguna parte del mundo
porque afortunadamente nuestra estupidez no es contagiosa) que mantienen que,
después de cargarse las corrientes naturales, los sebadales y demás, esa arena
va a seguir su camino hacia las playas o hacia los complejos dunares de El
Médano como si tal cosa. Vamos, que se han creído y en ocasiones creo que con
razón porque no los hemos corrido a gorrazos todavía, que este pueblo está
compuesto por una especie de amasijo de indocumentados.
¿Regeneración de la playa de La Enramada?
Regenérense ustedes, mis hijos, regenérense ustedes y rehabilítense porque la
cosa es grave. Muy grave.