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Gran Canaria/ Los arqueólogos han encontrado restos de disparos en la boca
del pozo del Llano de las Brujas, uno de los llamados Pozos del Olvido
de Arucas (Gran Canaria), donde en las próximas semanas se buscarán los
cadáveres de "desaparecidos" de la represión franquista en la isla
grancanaria.
Los responsables de la excavación arqueológica explicaron
este miércoles, a la boca del pozo, que los restos encontrados son dos
casquillos de cartuchos o vainas de bala del calibre 9 mm. corto, un casquillo
de bala del 9 mm. parabellum y un proyectil también del calibre 9 mm. corto, así
como otros restos como dos botones y una medalla.
Este hallazgo es un
indicio para los investigadores de que en el interior del pozo pueden
encontrarse al menos una docena de víctimas de la Guerra Civil, personas que
desaparecieron después de ser sacadas de sus casas en el año 1937 por los
falangistas y otros grupos adictos al régimen de Franco.
Los llamados
Pozos del Olvido son los cuatro pozos (Puente del Barranco, LLano de
las Brujas, Puente del Barranco de Tenoya y Vuelta de El Francés) situados en el
municipio grancanario de Arúcas (32.000 habitantes) donde se tiene constancia
histórica de que fueron arrojadas al menos 79 personas durante la represión
franquista.
El Ayuntamiento de Arúcas y la Asociación por la Memoria
Histórica de Arúcas promueven desde hace años la recuperación de los restos de
las víctimas, lo que por fin se ha conseguido tras recibir una subvención de
300.000 euros del Gobierno de Canarias y el apoyo de otras instituciones, que
han declarado los pozos Bienes de Interés Cultural (BIC).
El director del
proyecto, Antonio Jiménez, explicó que los hallazgos de restos de disparos a la
boca del pozo "induce a pensar que aquí se cometieron asesinatos" y que
"probablemente, a falta de los estudios finales, parece ser que todas las
víctimas que nos encontremos murieron la madrugada del 19 de marzo del año
1937".
"Las noticias orales que tenemos es que los trajeron en una
camioneta, que era propiedad del Ayuntamiento, y por lo que vemos algunos fueron
ejecutados antes de ser arrojados", relató el responsable de la
excavación.
Los arqueólogos cuentan con el testimonio de personas que han
relatado "que algunos fueron arrojados vivos, les pegarían culatazos, y otros ya
vendrían torturados y medio moribundos y serían arrojados directamente al
pozo".
"De Arúcas sabemos que hubo 66 desaparecidos en todo el municipio,
más otros 13 de Gáldar, pero no sabemos la cantidad exacta ni el número exacto
de los que puede haber en este pozo", explicó Antonio Jiménez, quien se mostró
convencido de que en cada perforación que será escrutada "habrá diez o doce
personas".
Francisco Travieso, hijo de un desaparecido la madrugada de
San José de 1937, dijo que tiene derecho a darle una sepultura digna a su padre,
"como se las damos ahora a los inmigrantes que mueren en Canarias", aunque
aseguró que su deseo es enterrarle "sin revanchismos".
El director de la
obra, Rafael Peinado, explicó a Efe que para que los arqueólogos puedan hacer
sus investigaciones en el interior del pozo hay previamente que construir una
estructura en él para garantizar la seguridad del personal que trabaje en la
investigación arqueológica.
El pozo de El Llano de las Brujas
tiene una profundidad aparente de unos 50 metros, "pero no se puede saber hasta
dónde llega hasta que no se meta una sonda dentro", afirmó Peinado.
El
profesor José Pestana Brito, responsable del estudio genético de las víctimas
franquistas, explicó a Efe que ya ha tomado muestras de cincuenta familiares de
desaparecidos de la Guerra Civil para crear una base de datos para poder cotejar
sus ADN con los restos óseos que se espera extraer del pozo.
Pestana
afirmó que espera que ese banco de datos figuren todos los familiares de
desaparecidos en Gran Canaria durante la represión franquista, a fin de disponer
de sus datos para el resto de las excavaciones que se harán en la isla, en otros
pozos o simas.

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