El problema de las basuras, sobre todo plásticos, que inundan nuestros
mares no es precisamente que de vez en cuando, como ocurre en Tenerife
en lugares como la Punta de Abona, las mareas nos envíen un pequeño
recordatorio de lo que estamos haciendo a nuestras playas. Eso puede
ser hasta educativo y no estaría mal que en días como éstos todo el que
pueda vaya y lo compruebe con sus propios ojos porque entiendo
perfectamente que a alguno le pueda parecer hasta un montaje.
Lamentablemente no lo es. Es más, suele ser
habitual y no estamos descubriendo nada nuevo en estas últimas décadas.
Las características que convirtieron el descubrimiento de los polímeros
en un avance indiscutible para la humanidad, como son su resistencia a
la corrosión, a la intemperie y a muchos factores químicos, así como su
baja densidad, hacen que hoy en día, casi siglo y medio después de que
se inventaran, se estén convirtiendo en un verdadero peligro como
residuo en nuestros océanos.
Y sí está
en manos de todos nosotros controlar, en la medida de nuestras
posibilidades, el problema. Y es que, contrariamente a lo que muchas
veces se cree, la mayor parte de los residuos plásticos que van a parar
al mar provienen del entorno en el que nos movemos habitualmente. Y de
esta forma c
uando arrojamos plásticos
a cualquier barranco o vertedero incontrolado existen muchas
posibilidades de que, más pronto que tarde, ese recipiento o envoltorio
acabe flotando por décadas en nuestros mares.
En
fin, que creo que las imágenes son lo suficientemente elocuentes y,
para profundizar un poquito en la problemática, más abajo enlazamos
algún vídeo y otras informaciones sobre este grave asunto. Otro día
comentaremos la decisión, parece que tajante, del Gobierno de Canarias
de no seguir la senda de buena parte del mundo sensato de prohibir que
se sigan 'regalando' (que no es cierto porque te las cobran igual
aunque no de forma directa, como es lógico) bolsas plástico a mansalva
en nuestros comercios. Pero eso, aunque es lo mismo, forma parte de
otra historia más compleja de analizar porque tiene que ver con la
mentalidad de los políticos que nos ha tocado padecer y de lo que no
podemos echarle la culpa tampoco a nadie, lamentablemente, porque los
hemos puesto nosotros mismos.