 Palma/ La Dirección General de Aviación Civil
decretó hoy la suspensión de la licencia de explotación de la
aerolínea Futura, lo que permite que ésta pueda ser reactivada si
antes del 1 de enero de 2009 un inversor estuviera dispuesto a
reflotar la compañía.
La decisión de Aviación Civil, organismo que depende del
Ministerio de Fomento, se produce tras vencer el plazo dado por éste
sin que Futura haya encontrado un inversor que hiciera viable el
plan de negocios que la aerolínea presentó el pasado día 13, según
se informa en un comunicado emitido hoy por la compañía.
Fuentes de Aviación Civil dijeron a Efe que la suspensión del
permiso es temporal, pues "nunca se derogan las licencias de forma
definitiva, hasta que no vencen", lo que en el caso de Futura
coincide con el 1 de enero de 2009.
La suspensión de la licencia que prohíbe a Futura operar se
produce el mismo día en que la compañía ha anunciado, en un
comunicado, que todos los planes de viabilidad que han preparado "se
han visto frustrados", precisamente por la falta de inversores.
El dictamen de Fomento puntualiza que Futura no podrá llevar a
cabo a partir de ahora operaciones de transporte aéreo comercial de
pasajeros, carga o correo y que cualquier vuelo no comercial que
precisara hacer requerirá la autorización previa de Aviación Civil.
Este permiso, concreta el escrito, deberá solicitarlo Futura a
través de la Oficina de Seguridad en Vuelo correspondiente.
Fomento aclara asimismo que, si Futura encuentra un inversor
antes de que venza su licencia de forma definitiva -1 de enero de
2009-, la suspensión sólo podrá ser levantada por la administración
en el que caso de que la aerolínea acredite que cumple con todos los
requisitos exigidos para garantizar la seguridad de las operaciones.
Fuentes del departamento que dirige Magdalena Álvarez explicaron
que al respecto, Futura está en la misma situación que la ya
desaparecida Air Madrid, empresa que finalmente no logró encontrar
inversor antes del vencimiento de su licencia.
En su escrito, la Dirección de Aviación Civil recuerda a la
empresa la obligación de cumplir con los derechos reconocidos a los
pasajeros, por los que se establecen las normas sobre compensación y
asistencia en caso de denegación de embarque, cancelación o gran
retraso del vuelo.
En el comunicado hecho público hoy por Futura, ésta afirma que
tiene "un margen de maniobra escaso", pasando "uno de los momentos
más difíciles" de sus 18 años de historia.
Y explica que las dificultades empezaron hace dos meses debido a
la coyuntura económica internacional y a la pérdida de algunos de
sus principales clientes, por lo que desde el pasado 7 de septiembre
tiene paralizadas por completo sus operaciones, ante la
"imposibilidad" de hacer frente a los costes de su actividad.
La compañía balear Futura International Airways, considerada
hasta ahora una de las principales chárter del país y referente en
sistemas de seguridad y puntualidad, tiene una plantilla de 1.200
trabajadores repartidos en las bases de Palma de Mallorca, Tenerife
y Gran Canaria.

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