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Madrid/ El Euribor ha marcado hoy el 5,505 por
ciento, el mayor nivel de sus casi diez años de historia que, de
mantenerse durante el mes de octubre, produciría en las hipotecas
suscritas hace un año subidas de más de 900 euros al año.
En octubre de 2007 el Euribor se situaba en el 4,607 por ciento,
con lo que la cuota de una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años
pasaría de alrededor de 845 euros a más de 920, casi 80 euros más al
mes.
El Euribor es el tipo de interés al que las entidades financieras
se prestan dinero en el mercado interbancario del euro y es el
indicador más utilizado, aunque no el único, para el cálculo de
hipotecas.
En principio, su trayectoria está ligada a la política monetaria
del Banco Central Europeo (BCE), y suele subir cuando éste tiene
previsto subir los tipos de interés.
Sin embargo, en los últimos meses el indicador ha incrementado en
exceso el diferencial sobre los tipos de interés en la Eurozona,
reflejando en mayor medida las tensiones que imperan en el mercado
interbancario.
Así, el Euribor cerró ayer septiembre en el 5,384 por ciento, su
segundo máximo histórico mensual tras el marcado en julio, del 5,393
por ciento, lo que supone una diferencia de más de un punto
porcentual por encima del tipo de interés en la Eurozona, que es del
4,25 por ciento.
En condiciones normales el Euribor no debería superar al tipo de
interés en la Eurozona por más del 0,30 o el 0,50 por ciento.
Según la mayoría de los analistas consultados por EFE, si mañana
el BCE decidiera aplicar una rebaja de la tasa de interés en la
Eurozona, posibilidad que los analistas consideran "improbable pero
posible", el Euribor debería empezar a relajarse.
No obstante, el elemento fundamental lo constituye ahora el
precio del dinero en el mercado interbancario, al alza dada la
extrema desconfianza que reina entre entidades.
Los bancos apenas consiguen liquidez en el mercado de dinero y
prefieren acudir al BCE aunque sea a un tipo de interés más bajo
pero más seguro del que conseguirían en el mercado.
Por todo ello, lo cierto es que los analistas no se atreven a
adelantar un pronóstico para lo que queda de año.
Ignacio Cantos, de Atlas Capital, aventura que el Euribor podría
estabilizarse "si el BCE bajara los tipos" y si se "normalizara" el
mercado interbancario.
Otros, como Julián Benavente, de Capital Market, son más cautos.
El BCE, dice, está poniendo toda la carne en el asador, y ya se
debería ver el efecto de las inyecciones de dinero de los últimas
semanas, aunque lo cierto es que impera una desconfianza absoluta
entre bancos.

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