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Santa Cruz de Tenerife/ Especialistas de toda
España actualizarán en Tenerife sus conocimientos sobre la
psicopatología infantil y aspectos como la plasticidad cerebral, que
permite recuperar parte de las funciones -como el lenguaje- que
pueden perderse tras una lesión en uno de los hemisferios del
cerebro.
El encuentro se producirá en el octavo curso de actualización en
psicopatología del niño y del adolescente, que se celebrará del 20
al 24 de octubre en los cursos de la Universidad Internacional
Menéndez Pelayo (UIMP) en Santa Cruz de Tenerife, y se centrará
específicamente en los trastornos mentales infantiles de base
orgánica.
El profesor titular de Neuropsicología de la Universidad de La
Laguna Sergio Hernández, codirector del curso, explica, en una
entrevista a Efe, que a partir del decimoctavo día de gestación
comienza "un proceso maravilloso", el desarrollo del sistema
nervioso central, que en un alto porcentaje de la población "llega
felizmente a término".
Sin embargo, hay otro porcentaje de niños en los que se produce
algún tipo de alteración, lo que provoca un déficit funcional que
modifica el desarrollo infantil.
Ramón Gracia, director del curso y jefe del Servicio de
Psiquiatría del Hospital Universitario de Canarias (HUC), señala que
estos trastornos se pueden producir por fenómenos genéticos o
neuroquímicos y entre éstos están las alteraciones en
neurotransmisores como la dopamina.
Esto puede producir en el niño desde cuadros psicóticos hasta
trastornos del lenguaje, afirma Ramón Gracia, que también es
catedrático de Psiquiatría de la Universidad de La Laguna.
Añade que "después de mucha lucha" se ha entendido que los niños
y adolescentes requieren una atención psiquiátrica específica y
diferenciada de la del adulto porque todo "es diferente: desde el
diagnóstico hasta el tratamiento".
"No es lo mismo utilizar un antidepresivo en un adulto que en un
niño", puntualiza Ramón Gracia, quien opina que aunque se ha
avanzado en este ámbito, también es necesario que se creen unidades
específicas de psiquiatría infantil en los centros públicos.
Sergio Hernández explica que una característica básica del
sistema nervioso humano es que, a diferencia de otras especies,
continúa su desarrollo en la vida postnatal, hasta los 14 años "y en
algunos casos hasta los 26", lo que da idea de su "plasticidad".
Precisamente esta característica ofrece la posibilidad de
intervenir farmacológicamente y abordar las alteraciones con un
tratamiento cognitivo-conductual.
Hay datos que ponen de manifiesto cómo se produce una
reorganización del cerebro tras administrar medicación o hacer este
tipo de tratamientos, pues en estudios experimentales se ha
demostrado cómo zonas del hemisferio derecho han adquirido la
función del lenguaje tras una lesión masiva en el izquierdo, donde
se concentra habitualmente.
Esto es un ejemplo de plasticidad neuronal, detalla Sergio
Hernández, quien no obstante advierte de que "es falso" pensar que
cualquier tipo de patología de este tipo en la infancia tiene una
recuperación absoluta.
Una lesión masiva en el cerebro puede deberse a una cardiopatía,
un accidente o incluso un traumatismo craneoencefálico por lesión
perinatal, como el uso inadecuado del fórceps en el parto.
Casi todos los trastornos mentales se manifiestan en el
comportamiento infantil, por lo que es importante detectar los
síntomas de alarma, señala Belén Rubio, psiquiatra de la Unidad de
Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Universitario de Canarias,
y secretaria del curso.
Al respecto, explica que psiquiatras y psicólogos clínicos
colaboran con la Consejería canaria de Educación en un programa de
formación al profesorado para detectar estos "síntomas de alarma" en
las enfermedades psiquiátricas infantiles.
Entre ellas está el trastorno por déficit de atención e
hiperactividad, que se reconoce en niños con un aparente cociente
intelectual normal pero con un rendimiento académico muy bajo y un
exceso de actividad motora.
Belén Rubio detalla que sería interesante continuar este programa
de apoyo al profesorado para ayudar a detectar síntomas de otras
enfermedades, como las psicosis infantiles o el autismo.
La psiquiatra opina que la población canaria está bastante
concienciada a la hora de detectar estos síntomas y se acepta de
buen grado la derivación de estos niños a los especialista en salud
mental (psiquiatras y psicólogos) y se aceptan bien las pautas y el
tratamiento.
Sobre este asunto Ramón Gracia cree que ha habido una
concienciación progresiva y se ha pasado de una situación en la cual
la psiquiatría infantil en Canarias prácticamente no existía, y la
única unidad era la del HUC, a pasar a ser "una prioridad" en el
próximo plan de salud mental del Servicio Canario de la Salud.
Sin embargo, también reconoce que socialmente es mucho más
difícil aceptar una enfermedad mental en un niño que en un adulto
porque "la sociedad lo marca y si un niño tiene una psicosis, el
estigma es mucho mayor".
Esto no ocurre cuando se trata de una enfermedad que se pone "de
moda", pues incluso hubo una época en la que se llegó a
"sobrediagnosticar" el autismo en Canarias.
No obstante, es preferible esta situación a que los casos queden
ocultos en la familia, precisa Ramón Gracia.
Belén Rubio apunta que también se echa en falta en la sanidad
pública que a la labor de psiquiatras infantiles y psicólogos
clínicos se sumen los neuropsicólogos, de manera que ayuden a la
evaluación y rehabilitación de los niños que han padecido
traumatismos craneoencefálicos, tumores cerebrales o leucemia.
"Es una vía por la que debemos luchar en Canarias porque no se le
está dando respuesta", advierte la psiquiatra, al tiempo que Ramón
Gracia precisa que España y Bulgaria son los únicos países europeos
en los que no está reconocida como especialidad la Psiquiatría
Infantil.

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por q mi sobrina le detectaron una alteracion en su emisferio izquierdo y me gustaria saber como tratarla y q tipo de tratamiento se le puede dar
gracias