Suspendido el juicio contra Soledad Perera (Piedad)
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J.L. Calvo
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viernes, 17 de octubre de 2008 |
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Este jueves día 16, estaba prevista la celebración del
juicio por desobediencia contra Soledad Perera (la que fuera madre adoptiva de PIEDAD)
en el juzgado de lo penal nº 1 de Las Palmas de Gran Canaria, pero fue
suspendido porque el abogado de la defensa renunció el pasado viernes y Soledad
no ha podido hacerse con otro abogado que lo preparase debidamente, por lo que
se adoptó la decisión de suspenderlo y aplazarlo hasta que el nuevo nombramiento
se produzca. A tal efecto, según informó la propia Soledad, parece que en los
próximos días será D. Eligio Hernández
(el que fuera Fiscal General del Estado) quien se acreditará ante el
Juzgado como nuevo letrado de la defensa, quedando pendiente nueva fecha para la
celebración del juicio.
Son muchos los ciudadanos y ciudadanas
canarios, incluso de la península, que están mostrando su apoyo y solidaridad
con Soledad Perera, a quien consideran una víctima de unas circunstancias en las
que se vio envuelta ella y su familia, después que la Administración canaria le
hubiera entregado una niña para adopción, y tiempo después se iniciara un
intenso y polémico procedimiento de devolución a una madre biológica de la que
llevaba casi cinco años separada.
Los episodios y vicisitudes del caso
tuvieron amplio eco en los medios de comunicación entre 2006 y 2007, creándose
un ambiente general de apoyo a la estabilidad familiar de la niña, bautizada
popularmente PIEDAD, y de rechazo a mecánicas administrativas y judiciales,
básicamente carentes de humanidad, pues los derechos de la niña que recoge
la
Convención de la
ONU de 1989 y el ordenamiento jurídico español, no se tuvieron
en cuenta, hasta el punto de que se la hizo permanecer ("por su beneficio")
varios meses en un centro de menores y se le cortó cualquier tipo de
comunicación o noticia del mundo afectivo y el paisaje que le fueron
literalmente amputados por imperativo legal.
A la ciudadanía no le suena bien eso
de que quien fuera el alma y vida de una niña desamparada que había pasado tres
años en centros de menores y que luchó hasta el límite de lo imposible por
evitarle el grave trauma de sufrir un nuevo desamparo, sea ahora carne de
juzgados y de condena como una delincuente, y, en cambio quienes en
la
Administración o en el sistema judicial, han sido responsables
de medidas y criterios que son el origen y la causa de los sufrimientos y de los
traumas que se provocaron, campen ahora por sus respetos y caigan con todo su
peso contra la parte más débil, y, diríamos, la más noble de una escenificación
de despropósitos que tuvo de todo menos de protección de una menor.
Resulta patético que por un lado
PIEDAD sugiera a los legisladores la necesidad de reformar el Código Civil para
evitar situaciones semejantes, y por otro se persiga y se condene a quien más la
ha querido y a la única que de verdad ha jugado un papel digno en esta
lamentable historia.
J.L.
Calvo
Portavoz de
PRODENI
PUEDEN CONTACTAR
CON:
SOLEDAD PERERA, 679 48 69 23
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