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El
Juzgado de Vigilancia Penitenciaria (JVP) nº2 de Canarias, está viviendo una de
las peores épocas de los últimos años. Desde que el juez titular se marchara en
Marzo de 2008, a
realizar una sustitución en una Sala de Audiencia Provincial, la situación ha
ido empeorando por momentos.
Inicialmente,
el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tardó casi 3 meses en nombrar una
jueza sustituta. Y, cuando por fin se incorporó, era una jueza sin dedicación
exclusiva, es decir, que compartía su tiempo entre el Juzgado de Violencia
Contra la Mujer
nº2 de Santa Cruz de Tenerife, del que es titular y, el JVP. De tal manera, que
un juzgado que durante años había generado trabajo de sobra para un juez, se
quedaba entonces con "media jueza" para atender las quejas y recursos de todos
los presos con condena de Tenerife. Los retrasos eran cada vez mayores. Y
cuando parecía que el panorama era lo suficientemente negro para los presos y
sus familias, empeoró aún más. Pues hace un par de semanas, esta "jueza
compartida", cogió la baja por maternidad, quedando de nuevo el Juzgado sin
juez.
El
JVP es el encargado de velar por el cumplimiento de los derechos que la Ley Penitenciaria (L.O.G.P.) y
el Reglamento (R.P.) reservan para quienes están privados de libertad. Así por
ejemplo, cuando un preso cree que cumple todos los requisitos legales para
tener permisos de salida o, para obtener el 3er grado o la libertad
condicional, pero la Dirección General
de Instituciones Penitenciarias se lo deniega, recurre a este juzgado. El JVP
valora su situación y, muchas veces, le otorga lo que pide.
Por
lo tanto, las consecuencias del inmovilismo actual del JVP de Santa Cruz de
Tenerife, son nefastas. Sonia Herrera, responsable de comunicación de
A.F.A.P.R.E.T.E, afirma que "el JVP se ha convertido en un embudo. Llega gran
cantidad de quejas y recursos de nuestros presos pero se quedan allí,
eternamente, sin respuesta. Tenemos constancia de escritos que llevan ya 6
meses esperando ser atendidos. Esto es poco tiempo para quienes vivimos en la
calle, pero demasiado para quienes ven pasar los días lentamente, tirados en el
patio muchas veces sin hacer nada".
De
las quejas y las peticiones de ayuda que recibe AFAPRETE, la inmensa mayoría se
centran en cuestiones que han de ser resueltas por el JVP. De tal manera, que la Asociación realiza su
labor de orientación y apoyo, pero los trámites se quedan bloqueados por la
falta de un juez. Así mismo, este bloqueo evita poder continuar con
determinados pasos que se podrían dar a
continuación. Por ejemplo, las apelaciones a la Audiencia Provincial.
Un peldaño más para aquellos que reciben una negativa del JVP.
Además se están produciendo casos absurdos.
Herrera afirma que "Hay presos que han disfrutado de varios permisos de salida
aprobados por el anterior juez de vigilancia, mostrando excelente
comportamiento. Y ahora, de golpe y porrazo, se han quedado sin ellos. La L.O.G.P. dice que la
consecución de la libertad a de ser progresiva, es decir, que un preso ha de ir
saliendo poco a poco a la calle e incorporándose a su nueva vida. En este
sentido, los permisos son fundamentales para recuperar de nuevo ese contacto
con la realidad fuera de la prisión. Sin embargo, esta gente ha cumplido con
exquisitez las normas, han empezado a salir y ahora, sin ningún motivo, les han
cortado su proceso. Nos preguntan: ¿por qué? Y no sabemos qué
contestarles".
La
desesperación y la impotencia se adueñan de los presos de Tenerife II. Dándole
infinitas vueltas a qué hacer o, a por qué les pasa esto. Sin respuestas. No lo
comprenden. Nosotros tampoco. Una ley los condenó, por eso están allí. Sin
embargo, otra ley los defiende, pero esta parece no existir.
A
veces, cuando leemos los boletines oficiales, vemos como las vacantes en otros
juzgados de Santa Cruz se cubren con cierta rapidez. Juzgados de los que hay
varios, como los de Instrucción o los de Lo Penal. Sin embargo, el JVP que es sólo
uno, lleva sin juez 9 meses. Desconocemos por qué los presos son los últimos en
las prioridades del CGPJ. Tal vez sea porque sus voces se ahogan entre paredes
y no llegan a los despachos de quienes deciden.
Desde
la Asociación,
queremos ponerle sonido y cara a esas voces. Quienes sufren son personas,
muchas. Todos los que están dentro y todos los que estamos fuera. Personas que
ven como sus posibilidades de tener una nueva vida, de mantenerse unidos a sus
familias, se van por el retrete junto con sus sueños. Les pasa cada día que
esperan sin respuestas. Y cada vez, que al final de un largo y oscuro camino,
se encuentran con un "no".
Por
eso, en los próximos días, presentaremos quejas al CGPJ, al Diputado del Común
y al Defensor del Pueblo. Y solicitaremos, al CGPJ, el nombramiento urgente de
un juez con dedicación exclusiva, para el JVP de Santa Cruz de Tenerife.

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