Ante el comienzo de las
obras del puerto de Granadilla el viernes 13 de febrero la ciudadanía y las
organizaciones políticas y sociales que están en contra de este proyecto han
reaccionado de manera rotunda pero serena cosa que, sin lugar a dudas, ha
debido dejar descolocados a los que, usurpando las instituciones, han tratado
estos años de impulsar el proyecto a toda costa aunque esto supusiera vulnerar
las leyes para dejar claro que el primer delincuente en Canarias son las mismas
instituciones ya que ni son capaces de respetar la legislación que ellas mismas
hacen.
No
es de recibo que haya sido el propio Vicepresidente autonómico José Manuel
Soria el que haya acusado al PSOE de detener indiscriminadamente a ciudadanos
en Canarias relacionados con los casos
Góndola
y
Faycán cuando lo que muchos
vemos en estas actuaciones es que por lo menos la separación de poderes del
estado ha estado funcionando aunque sea bajo mínimos y que ha habido
investigaciones judiciales y policiales que han llevado a estas actuaciones. No
es casualidad que Soria haya estado defendiendo de manera vehemente a estos
presuntos delincuentes que parecía que cobraban comisiones para financiar al PP
en Telde, aunque luego se arrepintiera y se quedaban el dinero para ellos
mismos, o que eran favorecidos por el poder a la hora de saltarse la moratoria
turística y construir instalaciones de super lujo hotelero en Gran Canaria. El
PP es capaz de esto y de mucho más como se ha estado desvelando con la trama de
Francisco Correa investigada por el Juez Garzón, hasta factura a su salud le ha
pasado estos días, no sólo porque a Francisco Camps le guste vestir muy bien,
los 30 mil euros en trajes pagados por
El
Bigotes son una metáfora del tren de vida en el que se han instalado, sino
porque ahora lo que toca es acusar que esté funcionando la separación de
poderes y el Estado de Derecho para tratar de apartar a estos miserables de la
caja en la que se encuentra el dinero público que debería de ser sagrado y no
las encíclicas de la Santa
Sede que parece que son las que dictan las formas del PP. En
fin, qué íbamos a pensar si no de un partido en el que no se fían entre ellos
mismos y son capaces de espiarse con todas sus consecuencias.
Mientras
contra este puerto están en marcha las vías penales, la Fiscalía de Medio
Ambiente ha llamado a declarar a los técnicos de la Consejería de Medio
Ambiente para investigar la posible falsedad en documento público con la
descatalogación de los sebadales de las costas de Granadilla, la Comisión Europea
abre un expediente al Reino de España porque desde hace más de un año las
instituciones canarias no han sido capaces de designar 174 Zonas de Especial
Conservación como LIC, Lugares de Interés Comunitario, incluido el sebadal del
Sur de Tenerife y desde las instituciones comunitarias se denuncia el urbanismo
salvaje que se ha dado en España pero sobre todo en las islas, Paulino Rivero
no sólo no ha destituido al Consejero Domingo Berriel, o éste ha dimitido por
dignidad, sino que le ha dado una palmadita en el hombro. Es más, ha atacando a
los opositores del puerto no sólo ninguneándolos y llamándolos minoría sino que
demostrando que el Presidente, que debería ser de todos los canarios, no tiene
ni puta idea de lo que es la democracia y qué significa ejercerla. Mientras ha
pasado un año completo en el que la Consejería de Medio Ambiente no ha ejercido su
función de designar como LIC 174 lugares de especial conservación de Canarias
la obsesión de Berriel ha estado más dirigida, como si su puesto fuera el de
Consejero de Fomento, principalmente hacia dos cosas. Por un lado tumbar la ILP de Ben Magec Ecologistas
en Acción, respaldada con más de 40 mil firmas, para establecer una verdadera
moratoria en el archipiélago con una Ley de Medidas Urgentes que no es más que
una carta blanca a los constructores pues si se llega a aprobar hará
susceptible de construir en cualquier lugar de nuestro archipiélago y por otro
allanar el camino de la Autoridad Portuaria
y a los especuladores con la rebaja en la catalogación de la especie Cymodocea
nodosa que dificultada las obras del puerto de Granadilla llegando, como parece
que ha sido, a la falsedad documental. Mientras estos 174 expedientes de
lugares a proteger estaban dormidos en los archivos de esta consejería, uno que
ya sabe cómo funciona esta gente se atreve a decir que los altos cargos ni se
habían enterado de su existencia o les importaba un bledo, la pasmosa agilidad
en resolver las centenares de alegaciones contra la descatalogación del
sebadal, pasó poco más de una semana, no deja de ser sorprendente. Entre otras
denuncias, por supuesto ahí están los trabajos jurídico de Ben Magec y Pedro
Arcila de ATAN, la fiscalía ha admitido a trámite una contra el Consejero
Berriel por supuesto tráfico de influencias y prevaricación contra su persona
de la que sólo espero que la justicia actúe como debe hacerlo y si algún día se
demuestra que esto ha habido delitos que pague con su patrimonio, su libertad y
que sea alejado de cualquier cargo público para que se demuestre, de una vez
por todas, que los delitos de corrupción no salen gratis en Canarias y que el
que la hace debe pagarla.
En
las islas la alta delincuencia de guante blanco ha salido siempre gratis: nadie
ha ido a parar a la cárcel por la mala expropiación del Parlamento, por los
fraudes multimillonarios del Icfem, por el caso Tindaya o por la Montaña de Tebeto a pesar
de que son casos escandalosos y que todos ellos van a dejar hipotecadas las
cuentas canarias por muchas décadas. Durante años los ciudadanos canarios han
sido pasivos y al pelo nos venía el epíteto de aplatanados. Las cosas están
cambiando y como si de un
espíritu
conjunto de Vilaflor se tratara la ciudadanía se está dando cuenta que la
mejor manera de solucionar sus cosas no es esperar a que los políticos, que
sólo cada cuatro años se acuerda de nosotros para pedirnos el voto, las
resuelvan a su manera sino que de manera natural han venido a tomar la democracia
debido a la baja calidad de ésta que hay en las instituciones. Y es que esta
vez el chanchullo de Domingo Berriel, Paulino Rivero y Pedro Rodríguez Zaragoza
han llegado tan lejos que los verdaderos medios antisistema y antisociales como
es el grupo de comunicación El Día no les ha quedado otro remedio que hacerse
eco de las quejas de los ciudadanos. Atrás quedaron los tiempos en que una
manifestación contra el puerto de Granadilla de más de 100 mil personas era
ninguneada por la prensa, por los políticos y manejada a su antojo por el
propio Presidente del Gobierno Adán Martín Menís con la famosa manipulación de
las fotos de la avioneta de Grafcan. Este 14 de marzo el gobierno y la
camarilla de indeseables que lo rodean no les va a quedar otro remedio que
estar pendientes a la que puede ser la mayor manifestación de la historia de
Canarias promovida por la Comunidad Científica de Tenerife para protestar
por la rebaja en la catalogación de las praderas de sebadales en el entorno de
las Costas de Granadilla. De su parte están los intereses oscuros que esconde y
a los que favorecen con sus decisiones impuestas y antidemocráticas, de las
nuestras la búsqueda de la verdad y la preocupación por nuestro entorno y
nuestro futuro económico y político. Sin la oposición ciudadana las costas de
Granadilla estarían destruidas hace década y contarían con un puerto inútil.
Con la oposición ciudadana este puerto se va a parar.
Dossier informativo: Los sebadales y el puerto de Granadilla.
Santi
Peña.
Me tienen frito.